
En el marco de la tercera edición del IAS 2026, Mckinsey señala que el aftermarket automotriz en América Latina seguirá creciendo, pero la rentabilidad no quedará necesariamente en manos de los jugadores tradicionales. La captura de valor comenzará a moverse hacia las empresas que controlen mejor el canal digital B2B, atiendan el nuevo parque asiático, se preparen para la transición hacia vehículos eléctricos y conviertan la inteligencia artificial en resultados comerciales y operativos.
Durante la conferencia “Latin America Aftermarket Outlook: Market Trends and Growth Opportunities”, presentada en el International Aftermarket Summit, dentro de PAACE Automechanika México, Patrick Plag, de McKinsey & Company, planteó que el mercado regional mantiene una base sólida, aunque también enfrenta una redistribución del valor.
“Primero, el atractivo estructural del mercado se mantiene. Segundo, sí es cierto que la captura de valor está migrando, está transaccionando. Y si los participantes no toman acción, hay un riesgo de quedarse atrás”.
De acuerdo con la perspectiva presentada por McKinsey, el aftermarket en América Latina tiene un valor aproximado de 72 mil millones de dólares. Esta cifra podría mantener un crecimiento de entre 3.7% y 5.1%, considerando México, Brasil y el resto de la región.
Lo anterior, responde al envejecimiento del parque vehicular, la mayor disposición de los consumidores a reparar en lugar de comprar vehículos nuevos. También al crecimiento de flotas comerciales, especialmente por la expansión de operaciones de última milla.
El atractivo del mercado también está relacionado con la rentabilidad. Patrick Plag señaló que los márgenes de la venta de vehículos suelen ubicarse entre 4% y 8%. Por otra parte, postventa pueden alcanzar rangos de 8% a 12% o más. Esto coloca a servicio, refacciones, reparación y diagnóstico como frentes cada vez más relevantes para concesionarios, proveedores, distribuidores y talleres.
Cuatro frentes redefinen el aftermarket automotriz en América Latina
McKinsey explico dentro de su análisis cuatro puntos estratégicos:
- Dominio del parque asiático
- Digitalización B2B
- Nuevo ticket técnico derivado de los vehículos eléctricos de batería y la transformación digital con inteligencia artificial.
En el primer rubro, la consultora identificó una ventana de tres a cinco años para capturar el servicio de vehículos de marcas asiáticas. Esto antes de que los propios fabricantes consoliden redes de atención, datos técnicos y personal capacitado.
De acuerdo con la presentación, hacia finales de 2024 circulaban alrededor de 525 mil unidades de marcas asiáticas en América Latina. Evidentemente, al día de hoy, la cifra podría ser mayor por el dinamismo reciente del mercado.
La oportunidad para postventa está en desarrollar catálogos multimarca, capacidades de diagnóstico, capacitación técnica y cobertura de servicio para nuevas plataformas. También aparece una oportunidad estructural vinculada al nearshoring, donde México, Centroamérica y Brasil pueden ganar peso como hubs dentro de la cadena de valor.
La segunda vertiente está en el canal digital, donde Mercado Libre aparece como un actor central. Esto debido a que se logra entender el cambio en la distribución de autopartes y la relación con compradores profesionales.
“Mercado Libre, para mí, en el contexto de la industria, no es una tendencia, es una decisión estratégica de plataforma. Hoy día, Mercado Libre ya está dominando el mercado con el 70-80% de toda la demanda en línea a través de su plataforma. Los compradores B2B representan únicamente la tercera parte, 30 a 35% de la demanda de los clientes totales, pero compran 21 veces más en promedio que consumidores individuales”.
Para proveedores, distribuidores y marcas, este escenario abre una pregunta de negocio:
Participar en la plataforma no es suficiente si no existe una estrategia para proteger datos, relación comercial, disponibilidad de producto y control del canal. La digitalización B2B no solo cambia dónde se venden las autopartes; también modifica quién conserva la información del cliente, quién influye en la recompra y quién captura el margen.
Vehículos eléctricos e IA cambian la postventa
La transición hacia vehículos eléctricos de batería también modificará la estructura del gasto en mantenimiento. Según la perspectiva de McKinsey, un BEV implica una reducción aproximada de 40% en el gasto promedio en refacciones y servicios postventa frente a un vehículo de combustión interna. La comparación mostrada por la consultora ubica el gasto anual europeo en piezas de recambio en 940 dólares por vehículo, frente a 565 dólares por vehículo EV.
El cambio no elimina la oportunidad, pero sí la desplaza hacia nuevas capacidades. Los vehículos eléctricos reducen necesidades asociadas al tren motriz de combustión y al desgaste de frenos. No obstante, abren espacio para diagnóstico electrónico, herramientas multimarca, técnicos certificados, sistemas de batería, gestión térmica y servicios de salud de batería.

En América Latina, el impacto no será inmediato. Los vehículos eléctricos todavía representan cerca de 1% del parque total en algunos mercados. Sin embargo, podrían alcanzar entre 10% y 15% hacia la década de 2030. La ventana actual es de preparación: quienes desarrollen capacidades antes de que el volumen madure tendrán mejores condiciones para capturar margen.
La inteligencia artificial aparece como otro habilitador de valor. McKinsey presentó casos de uso en generación de leads y operación técnica. En ventas, la IA puede impulsar entre 25% y 30% el crecimiento en ventas de repuestos y servicios. Además, de elevar entre 15% y 25% los leads calificados. En mantenimiento y solución de problemas, puede funcionar como copiloto para técnicos en campo, con una mejora estimada de 10% a 15% en productividad y una reducción de 30% a 40% en el tiempo dedicado a resolver fallas.
La ventaja estará en ejecutar, no solo en invertir
Uno de los mensajes centrales fue que invertir en digitalización e IA no garantiza resultados. Con base en una encuesta global de McKinsey, la presentación señaló que 89% de las empresas considera necesario invertir en capacidades digitales, analytics e IA, y otro 89% ya participa en alguna forma de transformación digital. Sin embargo, solo 11% de los casos de uso llega a producción, apenas 31% del aumento esperado de ingresos se captura y únicamente 25% de los ahorros esperados se materializa.
En este sentido, McKinsey plantea el enfoque Rewired, basado en liderazgo de negocio, talento, modelo operativo, tecnología, datos, IA, activación y escalamiento. La lógica no es adoptar herramientas de forma dispersa ni multiplicar pruebas piloto, sino elegir iniciativas con impacto económico real y llevarlas a escala dentro de la organización.
“No se trata de tener diez mil acciones si soy un proveedor. Se trata de elegir cuáles son los dos o tres puntos, las dos o tres iniciativas de mayor apalancamiento económico sobre el que me quiero enfocar. Porque representan una ventaja competitiva hoy día o podrían representar una ventaja competitiva a futuro”.
Finalmente, el aftermarket automotriz en América Latina enfrenta una oportunidad clara, pero también una advertencia. El mercado crecerá; lo que no está garantizado es quién se quedará con el margen. La ventaja estará del lado de las empresas que actúen antes que sus competidores, controlen mejor el canal B2B, desarrollen capacidades para el nuevo parque asiático y eléctrico, y conviertan datos e inteligencia artificial en resultados medibles.
Te invitamos a leer

