
La nueva administración de CANACAR presentó un balance de sus primeros 100 días de gestión. En un contexto marcado por 2,255 casos documentados de robo y extorsión al autotransporte. Además de un déficit de 96 mil operadores, mayores costos logísticos, rezagos en infraestructura carretera y presiones operativas derivadas del comercio internacional.
A 100 días de asumir la presidencia de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), Augusto Ramos presentó un diagnóstico de los principales desafíos que enfrenta el sector. Y delineó una agenda de trabajo enfocada en seguridad carretera, profesionalización de operadores, modernización de flota, infraestructura logística y fortalecimiento institucional.
El informe se desarrolló en un momento particularmente relevante para el autotransporte mexicano. Una industria que moviliza cerca del 70% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Y que enfrenta retos estructurales relacionados con la inseguridad, la escasez de operadores, los costos operativos, la competitividad logística y la transición hacia esquemas más eficientes y sostenibles.
“Quiero que quede muy claro que el centro de nuestro trabajo es por ellos. Su labor no siempre es visible, pero es indispensable. Ustedes, operadores, no solo conducen unidades, sino conducen a México. Cada carga entregada representa empleo, producción, alimentos, medicinas y millones de oportunidades. Cien días no son suficientes para resolver los desafíos de nuestro sector, pero sí para definir la ruta, establecer prioridades y demostrar con hechos el rumbo que vamos a seguir”, afirmó Ramos.
Seguridad carretera encabeza las preocupaciones del sector
La seguridad fue uno de los ejes centrales del informe. De acuerdo con CANACAR, entre enero y mayo se documentaron 2,255 casos relacionados con robo y extorsión al autotransporte de carga. Una problemática que continúa impactando a operadores y empresas transportistas en distintas regiones del país.
Durante los primeros 100 días de gestión, el organismo atendió más de mil llamadas a través de sus mecanismos de apoyo y acompañamiento. Del total, 45% estuvieron relacionadas con detenciones de tránsito federales, estatales o municipales. Mientras que se reportaron 342 incidencias vinculadas con robo, de las cuales 59 concluyeron con recuperación.
Ante este escenario, CANACAR puso en marcha un centro de alertamiento y atención a víctimas de delito. Fortaleció la coordinación con Guardia Nacional y desarrolló CANACAR Protege, una plataforma de denuncias anónimas. Diseñada para documentar actos de corrupción, abusos y prácticas irregulares que afectan a transportistas y operadores.
“No podemos normalizar la pérdida de vidas en nuestras carreteras. Cada operador merece regresar a casa de manera segura. Detrás de cada cifra existe una persona, una familia y una historia de trabajo. Necesitamos acciones contundentes, investigaciones, mayor presencia de las fuerzas de seguridad en los tramos con mayor incidencia y un combate frontal a los grupos delictivos que amenazan a quienes sostienen en movimiento la economía nacional”, sostuvo.
La cámara también informó que trabaja con aseguradoras para identificar semanalmente los tramos carreteros con mayor incidencia de siniestralidad. Con el objetivo de construir una estrategia preventiva basada en datos y análisis de riesgos.
Déficit de operadores y formalidad laboral, retos prioritarios
Otro de los temas que concentró buena parte del informe fue la disponibilidad de capital humano.
CANACAR estima que actualmente existe un déficit de 96 mil operadores en México. Situación que podría agravarse durante los próximos años debido al envejecimiento de la fuerza laboral.
“Uno de cada cinco vehículos de carga estará detenido para el año 2030 a causa de la jubilación de operadores. Este es un problema mundial que para 2030 rebasará los 2.8 millones de vacantes. Es un dato alarmante para México, ya que el 30% de los operadores tiene más de 55 años y solamente el 13% son menores de 25 años, lo cual hace que el déficit de 96 mil operadores que tenemos actualmente se incremente sustantivamente”.
A esta problemática se suma la informalidad laboral que persiste dentro del sector.
“Muchos de estos operadores no están dados de alta ni siquiera en el Seguro Social. Muchos dejan a sus familias vulnerables. CANACAR busca profesionalizar, dignificar, pero también busca que seamos transportistas formales y que demos a nuestros colaboradores toda la seguridad que ellos merecen y necesitan”.
La organización anunció programas de capacitación permanente, iniciativas de salud para operadores y esquemas para facilitar la incorporación de nuevas generaciones al sector.
Asimismo, destacó la participación de mujeres como un elemento clave para enfrentar el relevo generacional. Actualmente, de las 711 mil licencias federales vigentes en México, apenas el 1% corresponde a mujeres.
Visas, comercio exterior y presión sobre la operación transfronteriza
El presidente de CANACAR también alertó sobre los efectos que está generando la cancelación de visas para operadores mexicanos dedicados al transporte internacional.
“De los 194 mil operadores extranjeros que laboraban en Estados Unidos, ya se han retirado 20 mil visas a operadores mexicanos. Esta medida no sólo afecta a operadores con años de experiencia en el transporte fronterizo, sino que también tiene repercusión directa en la eficiencia logística del comercio binacional”.
Como respuesta, la cámara lanzó CANACAR Learn, una plataforma de capacitación en idioma inglés disponible para operadores, empresas afiliadas y sus familias.
Infraestructura y logística siguen frenando la competitividad
La infraestructura carretera fue identificada como otro de los principales desafíos para el autotransporte mexicano.
“El diagnóstico utilizado por la SICT reconoce un rezago histórico en la conservación y mantenimiento de las carreteras estatales y municipales. Una tercera parte de la red carretera federal libre de peaje se encuentra en condiciones no óptimas de circulación. Considerando que más del 80% de las mercancías se movilizan por el autotransporte de carga, el estado físico de la infraestructura impacta directamente en los costos operativos, compromete la seguridad vial y afecta las condiciones de las mercancías”.
Según el organismo, alrededor de 15 mil operadores enfrentan diariamente retrasos en puertos y recintos aduaneros, mientras que en algunos cruces fronterizos se registran filas superiores a los 20 kilómetros.
Los costos logísticos representan actualmente cerca del 20% del valor de las mercancías en México. Porcentaje que supera ampliamente el rango de entre 8% y 10% observado en economías más competitivas.
Para atender esta situación, CANACAR impulsa trabajos conjuntos con la SICT para identificar puntos críticos de infraestructura, desarrollar estudios técnicos y priorizar inversiones en corredores estratégicos.
La cámara también reportó avances en el desarrollo de paradores integrales seguros para operadores. De los 30 proyectos comprometidos para el primer año de gestión, 10 ya cuentan con opinión técnica favorable por parte de la autoridad federal.
Diésel, modernización de flota y sostenibilidad
En materia económica, Ramos señaló que el incremento en los precios del diésel representó durante 2025 un costo adicional estimado en 22 mil 15 millones de pesos para el autotransporte de carga.
“Tan sólo en 2025 se estimó un gasto adicional de 22 mil 15 millones de pesos para el autotransporte derivado del incremento en el precio del diésel. Este energético es esencial para abastecer industrias y regiones, por lo que necesitamos una política energética y fiscal que entienda que cuidar al transporte de carga es cuidar el desarrollo del país, el abasto nacional y el bolsillo del consumidor final”.
La cámara respaldó los programas federales de renovación vehicular impulsados dentro del Plan México. Incluyendo esquemas de financiamiento para unidades seminuevas y mecanismos de depreciación acelerada para vehículos nuevos.
En materia ambiental, CANACAR informó que 947 empresas participaron en el programa Transporte Limpio. Durante el último año, integrando una flota de 86 mil vehículos que contribuyó a evitar la emisión de 2.4 millones de toneladas de dióxido de carbono.
Una cámara basada en datos
Como parte de la transformación institucional, la administración encabezada por Augusto Ramos informó la realización de 104 reuniones institucionales con dependencias federales. También con organismos empresariales y actores clave del sector, así como 29 reuniones de comisiones y comités especializados.
También reportó 12 cursos de capacitación con la participación de 1,626 personas, la puesta en marcha de 13 nuevos proyectos estratégicos y la firma de convenios con empresas tecnológicas, aseguradoras, proveedores de soluciones logísticas y fabricantes.
Entre las nuevas herramientas destacan CANACAR Integra, CANACAR Data, CANACAR 360 y el fortalecimiento del centro de atención nacional 24 horas. Plataformas que buscan mejorar la gestión de información, la atención a afiliados y la toma de decisiones basada en datos.
Con este primer balance, la nueva dirigencia de CANACAR plantea una hoja de ruta que combina acciones de seguridad, profesionalización, infraestructura, competitividad y modernización institucional. En un momento en que el autotransporte enfrenta presiones crecientes sobre sus costos, disponibilidad de operadores y condiciones de operación. Los próximos meses serán determinantes para medir si las iniciativas anunciadas logran traducirse en mejoras tangibles para una industria que sostiene buena parte del movimiento económico del país.
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