
El autotransporte de carga en México atraviesa una fase de presión estructural que combina incremento en los costos operativos, hasta la fragmentación del sector y una crisis de inseguridad que se extiende a lo largo de la red carretera del país, ante ello la CANACAR presenta un balance de resultados de la estrategia implementada en los primeros 30 días de 2026 bajo una nueva dirección en el organismo.
A un mes de haber asumido la presidencia de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), Augusto Ramos, delineó la estrategia 2026 basada en diálogo institucional, intervención operativa y uso intensivo de datos. El objetivo es contener el impacto económico sin comprometer la cadena logística en un sector que moviliza cerca del 80% de las mercancías del país.
“El diésel es el principal insumo del autotransporte de carga y cualquier variación tiene un efecto directo en los costos de operación y en el precio final de las mercancías. Por cada peso que aumenta el combustible, el impacto en los fletes puede alcanzar un alza aproximadamente de un 4%”, afirmó el presidente de la Cámara.
Este incremento aplicado en el combustible encendió alertas entre los empresarios del sector. Ante este escenario la CANACAR ha sostenido al menos tres reuniones con la Secretaría de Hacienda para ajustar el esquema del IEPS y evitar que el aumento se traslade de forma abrupta a los costos logísticos. Este esfuerzo se desarrolla en paralelo a un contexto internacional adverso, donde el precio del petróleo impacta no solo al diésel, sino a toda la estructura de costos del transporte.
Formalidad, seguridad y operación: temas de urgencia
En México existen más de 215 mil empresas de autotransporte, de las cuales aproximadmsente el 97% son micro y pequeñas. Más del 80% opera con menos de cinco vehículos, lo que reduce su capacidad de absorber incrementos en los costos del autotransporte en México o invertir en renovación de unidades.
“Desde el que tiene un camión ya es un empresario transportista y está representado por nosotros. Pero también es cierto que la gran mayoría tiene una capacidad limitada para enfrentar incrementos en costos”, señaló Augusto Ramos.
De acuerdo con datos referidos por la Cámara a partir de información del INEGI y la SICT, mientras más de 215 mil empresas están activas, apenas alrededor de 15 mil se encuentran registradas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Esta brecha evidencia un nivel significativo de informalidad que deja a miles de operadores sin protección social y expuestos a riesgos laborales sin respaldo institucional.
Canacar define estrategia de prevención frente a inseguridad
Esa vulnerabilidad se manifiesta en lo reportado en las últimas semanas: “En este último mes tuvimos cuatro casos donde operadores fueron baleados, uno de ellos lamentablemente falleció. No podemos permitir que nuestros operadores sigan siendo vulnerables en las carreteras”.
Frente a este escenario, la estrategia 2026 de la CANACAR en materia de seguridad se centra en la prevención. A través de mesas permanentes con la SICT, Guardia Nacional y otras dependencias, se trabaja en la identificación de tramos críticos, el intercambio de información en tiempo real y la construcción de mapas de riesgo.
“La prevención es la única forma de reducir estos eventos. Nosotros tenemos la información y la estamos compartiendo para que se pueda actuar antes de que ocurran los incidentes”, explicó. En este proceso, la Cámara también ha comenzado a recabar datos propios para contrastar cifras oficiales y construir una base estadística más cercana a la realidad operativa del sector.
En paralelo, se esta desarrollando un sistema de denuncias centralizado que permitirá canalizar casos de extorsión y corrupción sin exponer directamente a los transportistas. “Muchos no denuncian porque quedan vulnerables. Si Canacar hace la denuncia, podemos respaldarlos y evitar represalias”, señaló.
Renovación, financiamiento e infraestructura: estrategia de Augusto Ramos
La renovación de flota aparece como uno de los ejes centrales de la estrategia de la CANACAR en 2026. La Cámara participo en el diseño del Programa de Protección a la industria de Vehículos Pesados impulsado por el gobierno federal, el cual contempla una inversión inicial superior a 2 mil millones de pesos y busca estimular la compra de unidades nuevas, proteger más de 200 mil empleos y fortalecer la producción nacional.
El programa se articula en cuatro componentes: incentivos fiscales con deducción acelerada de activos, un esquema de garantías respaldado por la SICT y Nacional Financiera, el desarrollo de una Norma Oficial Mexicana en seguridad y emisiones, y la actualización de precios de importación de vehículos usados. Su enfoque principal está dirigido a micro y pequeños transportistas, particularmente aquellos con uno o dos vehículos, que enfrentan mayores barreras para renovar su flota.

“Este es uno de cuatro proyectos que estamos trabajando. No basta con renovar, necesitamos hacerlo de manera integral, con financiamiento accesible para todos los transportistas”, explicó el presidente de la Canacar.
Uno de los puntos críticos es precisamente el acceso al crédito. “No podemos quedarnos con una sola opción. Estamos buscando instituciones financieras dentro y fuera del país que puedan ofrecer mejores condiciones para el sector”, señaló, al destacar que la renovación no depende únicamente de incentivos fiscales, sino de condiciones financieras viables.
Dentro de la estrategia 2026 la CANACAR incluyó el desarrollo de infraestructura operativa. La CANACAR impulsa la creación de paradores integrales de servicios, una evolución del concepto tradicional de paradores seguros. Estos espacios buscan ofrecer condiciones adecuadas de descanso, alimentación, higiene y seguridad para los operadores.
“Los operadores necesitan espacios dignos para descansar. No es solo un tema físico, también es mental. Si no descansan bien, aumenta el riesgo en carretera”, explicó el presidente.
El objetivo es desarrollar al menos 50 paradores integrales en una primera etapa, aunque la necesidad identificada por el sector supera los 2,400 puntos a nivel nacional.
Diálogo institucional frente a presión social: CANACAR
Mientras CANACAR impulsa el diálogo con autoridades, distintos grupos han optado por bloqueos carreteros como mecanismo de presión. “El diálogo no se construye bloqueando carreteras. Se construye en mesas permanentes de trabajo donde podamos generar soluciones reales”, afirmó Augusto Ramos.
Estimaciones del sector señalan que un paro nacional podría generar pérdidas de entre 450 y 900 millones de pesos diarios. Además de afectar cadenas de suministro, mercancías perecederas y operaciones industriales.
El autotransporte de carga se ha convertido en uno de los principales puntos de presión para la economía mexicana. El incremento en los costos del autotransporte en México, combinado con inseguridad, informalidad y fragmentación empresarial, plantea un escenario donde la capacidad de respuesta del sector será determinante.
En 2026 la estrategia de CANACAR apuesta por coordinación institucional, uso de datos y ejecución operativa. Sin embargo, el desafío no está en el diagnóstico, sino en la velocidad con la que estas acciones logren traducirse en resultados medibles. Porque en el autotransporte, cada peso en el diésel, cada incidente en carretera y cada decisión operativa terminan impactando, inevitablemente, al resto del sistema económico.
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