
En el Auto Show de Beijing 2026, la firma automotriz Lynk & Co presentó su primer concepto GT bajo el nombre “Time to Shine”. Un prototipo que marca el décimo aniversario de la marca y que busca redefinir la experiencia de movilidad. Con una propuesta que combina diseño audaz, tecnología y rendimiento emocional.
Durante el estreno mundial, Stefan Rosén, director de Diseño de Lynk & Co. Explicó que este concepto representa la evolución de diez años de trabajo creativo y una visión clara del futuro de la compañía.
“Time to Shine representa un momento en el que todo converge: diez años de diseño, ideas y la construcción de una marca con voz propia. Es el resultado de todo lo que sabemos y una clara señal de lo que está por venir”, señaló.
Un gran turismo con esencia de superdeportivo y uso cotidiano
Con una longitud de 4.78 metros, dos metros de ancho, 1.33 metros de alto y una distancia entre ejes de 2.75 metros. El nuevo GT adopta proporciones clásicas de un superdeportivo: cofre largo, postura firme y configuración 2+2.

Sin embargo, la propuesta no se limita al alto desempeño, ya que también se plantea como un vehículo funcional para el día a día. Capaz de transformarse en una máquina deportiva cuando el conductor lo exige.
Diseño
Su diseño exterior destaca por líneas limpias, volúmenes marcados y un efecto visual tipo halo que recorre los laterales para generar dinamismo desde cualquier ángulo. Todo el conjunto se complementa con el acabado Azul Apex, una pintura metalizada que potencia la profundidad visual del vehículo.
En la parte frontal, la característica tech-band de la marca se integra con luces diurnas verticales para formar una firma visual tecnológica. Mientras tanto, en la zona trasera, el diseño aerodinámico toma protagonismo con un difusor dominante y un borde definido que optimiza el flujo de aire y mejora el desempeño.

Interior tecnológico y una experiencia de conducción transformadora
El habitáculo apuesta por una experiencia que fusiona calidez y deportividad. Rosén explicó que el interior se diseñó como un espacio abierto y acogedor. Pero completamente orientado al conductor.
El prototipo incorpora una estructura tecnológica flotante que integra volante, clúster y asientos deportivos, además de acabados en cuero blanco Digital Shimmer, que aportan una sensación luminosa y sofisticada. También suma detalles en TeXtreme 360, una exclusiva fibra de carbono colocada a mano con efecto iridiscente.
Uno de los elementos más llamativos es el botón amarillo “+”, ubicado en la consola central, que activa una transformación física y sensorial del vehículo.

Al presionarlo, las pantallas se retraen, la información se reduce a lo esencial y la dirección se vuelve más precisa. Al mismo tiempo, el auto baja su altura 1.5 centímetros, despliega un splitter frontal, extiende el difusor trasero 10 centímetros y activa un alerón trasero inteligente para mejorar estabilidad y control.
Lynk & Co comprometido con el diseño
Para Lynk & Co, esta función representa más que una herramienta tecnológica: es una filosofía de diseño enfocada en integrar el rendimiento como una experiencia emocional.
Actualmente, la marca suma más de 1.76 millones de usuarios en todo el mundo, consolidando su presencia global y proyectando una nueva etapa donde diseño, tecnología y emoción se convierten en el eje central de su evolución automotriz.
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