
Grupo Interesse reúne a expertos a la mesa de diálogo “Seguros de Autos en la era de la electromovilidad” con el objetivo de intercambiar perspectivas de los retos que vive el sector asegurador frente a los autos eléctricos y la necesidad de contar con productos financieros y de cobertura adecuados están redefiniendo el mercado.
Los especialistas coincidieron en que el crecimiento acelerado de los autos eléctricos demuestra que transformación hacia la movilidad eléctrica en México ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una realidad.
Juan Carlos Alonso, socio director de autos de Grupo Interesse, recordó que el costo de reparación de un vehículo eléctrico puede alcanzar en promedio entre 38,000 y 40,000 pesos, frente a los 18,000 a 19,000 pesos de un auto de combustión. Este diferencial obliga a las aseguradoras a replantear modelos de riesgo y esquemas de primas.
Por su parte, Diana Ávalos Morales, directora ejecutiva de la Asociación Mexicana de Impulso al Vehículo Eléctrico (AMIVE), comunicó que la adopción de vehículos eléctricos ha crecido de forma exponencial en los últimos cinco años. Esto debido a la entrada de más de 30 marcas, incentivos fiscales y la reducción en el costo de las baterías. Sin embargo, advirtió que persisten barreras como la falta de infraestructura de carga y la escasa información técnica que reciben los compradores en agencias.
“La movilidad eléctrica es un excelente negocio, pero requiere orden y responsabilidad. No basta con vender autos; necesitamos posventa, refacciones, capacitación y seguridad en la instalación de cargadores”, destacó Diana Ávalos Morales.
Riesgos y nuevas tendencias en seguros
De acuerdo con Fernando Mejía, subdirector de negocios masivos y canal directo en Seguros Sura, los principales riesgos asociados a los autos eléctricos se concentran en la batería. En específico por temas de colisiones o contacto con agua, la autonomía limitada y la disponibilidad de refacciones. Lo antes antes citado ha elevado los costos de los siniestros y alargado los tiempos de reparación.
Ahora bien, ante este panorama las aseguradoras han comenzado a diseñar productos especializados. Grupo Interesse, por ejemplo, creó un “paquete verde” que incluye coberturas de responsabilidad civil para puntos de carga. esto debido a que se convierte en sitios donde puede generarse incendios o daños colaterales no contemplados en pólizas tradicionales.
Fernando señaló que Sura está trabajando en tres ejes:
- Uso de datos y telemetría para ajustar precios en función de hábitos de conducción y geolocalización.
- Segmentación de productos para flotillas, paquetería y transporte corporativo.
- Creación de un ecosistema con fabricantes, instaladores de cargadores y talleres especializados.
En este punto, los expertos coincidieron en que la capacitación de ajustadores y talleres será fundamental para garantizar un servicio eficiente. La falta de personal con conocimientos técnicos para reparar baterías y sistemas eléctricos representa uno de los principales retos.
Desafíos y oportunidades estratégicas en el seguro de autos eléctricos
Entre los mayores desafíos identificados se encuentran la falta de datos completos sobre ventas de vehículos eléctricos. Ciertamente, la falta de información limita la capacidad de las aseguradoras para calcular riesgos. Asimismo, la ausencia de un mapa nacional de estaciones de carga y de normas claras sobre conectores.
A pesar de lo anterior, los especialistas ven un horizonte de oportunidades. La electrificación de flotillas públicas y privadas abre espacio para seguros diseñados a la medida, capaces de optimizar costos. De igual forma, buscan prolongar la vida útil de las baterías mediante programas de capacitación a conductores.
En términos de negocio, la electromovilidad está generando nuevas coberturas, como:
- Aseguramiento específico de baterías
- Cargadores domésticos
- Riesgos derivados de la operación de vehículos pesados electrificados
Por último, el representante de Interesse dijo que el sector asegurador debe “perderle el miedo a los autos eléctricos” y adaptarse a esta transición.
“Hoy las aseguradoras están invirtiendo en capacitación y en convenios con armadoras y talleres; es un proceso que, con mayor volumen y experiencia, permitirá ajustar las primas y ofrecer seguros más competitivos”.
La movilidad eléctrica no tiene marcha atrás, el reto para la industria aseguradora será encontrar el equilibrio entre innovación, prevención y rentabilidad. Sin lo anterior , no se podrá consolidar un ecosistema capaz de garantizar seguridad, confianza y sostenibilidad en el transporte del futuro.
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