
El Gran Premio de Miami dejó más que posiciones para el Aston Martin Aramco Formula One Team. En una carrera marcada por la exigencia y la estrategia, ambos monoplazas lograron cruzar la meta por primera vez en la temporada. Un resultado que, aunque discreto en números, representa un avance clave en términos de fiabilidad.
Desde el inicio, el reto fue evidente. Fernando Alonso partió desde la posición 17, mientras que Lance Stroll arrancó en la 18. En las primeras vueltas, Alonso cayó hasta el fondo del pelotón, mientras Stroll intentó recuperar terreno en un circuito que no ofreció demasiadas oportunidades de adelantamiento.
El desarrollo Aston Martin en la carrera
A medida que avanzó la carrera, la estrategia comenzó a tomar protagonismo. Stroll fue el primero en entrar a boxes en la vuelta 21 para montar neumáticos blandos. Aunque el cambio no le permitió escalar posiciones de inmediato. Alonso, por su lado, extendió su stint con neumáticos medios hasta la vuelta 40, una decisión que le permitió regresar a pista con mejor ritmo y aspirar a una remontada en el tramo final.
En consecuencia, el español protagonizó uno de los momentos más intensos de la carrera. Tras reincorporarse en la posición 16, comenzó a recortar distancia frente a Sergio Pérez. Vuelta a vuelta, la diferencia se redujo hasta menos de un segundo, lo que derivó en un duelo directo en pista. Por último, en la vuelta 53, Alonso concretó el adelantamiento en la recta final y escaló hasta el puesto 15.
Mientras tanto, Stroll mantuvo un ritmo constante que le permitió completar la carrera en la posición 17. Aunque la estrategia no resultó determinante en su caso, el canadiense logró sumar kilómetros importantes en un fin de semana enfocado en la recopilación de datos.
Mejoría en la técnica
Más allá de los resultados, el balance del equipo apunta a una mejora técnica. Tras trabajar junto a Honda para reducir vibraciones en la unidad de potencia, Aston Martin dio un paso adelante en confiabilidad, uno de los principales problemas en lo que va del campeonato. Este avance permitió que ambos autos completaran las 57 vueltas sin contratiempos mayores.
“Es positivo que ambos autos hayan terminado la carrera por primera vez esta temporada. Todavía no estamos donde queremos, pero logramos avances en fiabilidad y ahora debemos enfocarnos en el rendimiento”, señaló Alonso tras la competencia.
En la misma línea, Stroll reconoció que, aunque la estrategia de neumáticos no fue la ideal, el equipo mostró señales alentadoras. Por su parte, la dirección técnica subrayó que el siguiente paso será traducir esa confiabilidad en mayor velocidad en pista.
Así, el paso por Miami no deja puntos, pero sí certezas. Aston Martin empieza a construir una base más sólida, consciente de que el verdadero desafío no es solo terminar carreras, sino volver a competir en la zona alta de la parrilla.
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