Consciente de que la seguridad es uno de los factores claves a la hora de elegir un vehículo, sobretodo para las familias, Chirey sometió a una prueba de colisión a su SUV más vendido: Tiggo. Demostrando que la seguridad no sólo es un elemento, sino una filosfía de marca.
Durante el Chery International Business Summit, la firma asiática recreó una prueba de colisión en cadena con impactos consecutivos. En la primera etapa, Tiggo fue colocado entre dos vehículos y recibió un impacto frontal a 50 km/h. Además, de un impacto trasero a 40 km/h.
Tras los impactos recibidos, la estructura de la cabina se mantuvo íntegra, sin deformaciones significativas en los pilares. Las bolsas de aire así como las cortinas laterales se desplegaron correctamente.
Por otra parte, las cuatro puertas de la unidad se desbloquearon de forma automática. Mientras que el sistema de combustible permaneció seguro, sin fugas, y las luces intermitentes de emergencia se activaron correctamente.
Los resultados fueron contundentes y pusieron de manifiesto, no sólo la calidad, sino también la seguridad de Tiggo. Cuya versión básica, el modelo 2Pro, se comercializa en México desde los 336 mil 900 pesos.
Seguridad de Tiggo es para las familias
La prueba de colisión a la que fue sometida Tiggo, demuestra que Chirey se toma muy enserio la seguridad de sus clientes. Y es justamente, la seguridad, el pilar en el que está basada su filosofía “Safety. For Family”.
La cual demuestra que para Chirey los vehículos familiares deben responder a riesgos diversos, no a un único escenario de prueba.
En ese contexto, la marca asiática ha realizado distintas prubeas de seguridad para algunos de sus modelos en escenarios reales de China, Indonesia o México. Estos incluyeron volcaduras, inmesiones bajo el agua o evaluaciones de raspado de chasis.
Las distintas pruebas tuvieron como objetivo demostrar que la seguridad familiar requiere una base estructural sólida.
Por ello, Chirey ha cimentado su ingeniería con más de 83 evaluaciones de carga y 200 pruebas de conducción.
Los hallazgos de dichas evaluaciones han dado como resultado el desarrollo de carrocerías de alta rigidez, diseños de absorción y transmisión de energía. Así como sistemas de protección para ocupantes que trabajan de forma conjunta para reducir riesgos durante un impacto.

Dichos elementos se complementan con tecnologías de seguridad activa, orientadas a prevenir incidentes antes de que ocurran. Así como sistemas de seguridad pasiva, diseñados para proteger a los ocupantes en caso de una colisión.
La combinación de ambos enfoques permite que la protección no dependa de un solo componente, sino de una arquitectura integral del vehículo.
Una arquitectura en la que Chery trabaja para desarrollar algunas de las unidades más seguras del mundo.




