
El sector logístico en México inicia el año inmerso en una transformación profunda de su modelo operativo. Con una disponibilidad de naves industriales de apenas 2.2%, la industria enfrenta una presión constante por espacio. Lo que ha llevado a las empresas a replantear su forma de crecer. Hoy, la solución ya no está en expandirse horizontalmente, sino en aprovechar la altura de sus propios almacenes.
Ante un mercado que no da tregua y tiempos de expansión cada vez más cortos. Las compañías han comenzado a capitalizar el potencial vertical de sus instalaciones para multiplicar su capacidad sin necesidad de mudarse o esperar nuevos desarrollos inmobiliarios. Esta estrategia permite optimizar operaciones en tiempo récord y mantener el flujo de mercancías sin interrupciones.
El crecimiento vertical
En este contexto, el concepto de “crecer hacia arriba” se consolida como una decisión estratégica. En lugar de buscar terrenos externos, las empresas están rediseñando el interior de sus bodegas mediante sistemas de almacenamiento avanzados– Como los racks autoportantes, estructuras capaces de soportar no solo la carga, sino también el techo y las paredes del edificio.
De acuerdo con PM STEELE®, este cambio refleja una evolución en la planeación logística del país. La prioridad ya no es acumular metros cuadrados, sino maximizar la eficiencia de cada metro cúbico, diseñando infraestructuras capaces de alojar mayor volumen de inventario y preparadas para integrar tecnología en el corto y mediano plazo.
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“Lo que estamos viendo no es solo un tema de capacidad, sino de estrategia”, explicó Manuel Farías, subdirector de Sistemas de Almacenamiento en PM STEELE®. “Aprovechar la altura genera más rendimiento que buscar más terreno. Un almacén que crece hacia arriba sin detener operaciones gana flexibilidad inmediata y queda listo para automatizarse después”.
Este modelo ha ganado terreno en sectores como alimentos, bebidas, retail, e-commerce, farmacéutica y operadores logísticos (3PL), donde cada metro cúbico es crítico y donde la rapidez para adaptarse al mercado resulta determinante. En estos casos, incrementar la altura se vuelve más rentable que expandirse físicamente.
Además, esta tendencia está impulsando una automatización progresiva. Los racks autoportantes permiten integrar soluciones robóticas conforme la operación lo requiere, sin necesidad de reconstruir el inmueble ni frenar actividades, una ventaja clave para cadenas de suministro que operan bajo estándares de alta precisión.
“La presión por rapidez y exactitud sigue aumentando. Las empresas que preparan hoy su infraestructura para automatizar mañana obtienen ventajas claras. No se trata solo de adquirir tecnología, sino de contar con edificios capaces de soportarla”, añadió Farías.
Al arranque de 2026, la optimización del espacio interior se consolida como la alternativa más ágil frente a la saturación de terrenos industriales. La experiencia del sector confirma que mirar hacia arriba no solo resuelve una necesidad inmediata de almacenamiento, sino que sienta las bases para una operación más flexible, escalable y preparada para el futuro de la logística.
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