La infraestructura eléctrica y el retorno de inversión se han convertido en factores decisivos para ampliar las flotas eléctricas destinadas a logística y última milla en México: Auteco México, BYD Trucks, 99minutos y Teltonika abordaron estas condiciones durante LATAM Mobility 2026, cuya novena edición se realiza los días 12 y 13 de octubre en el World Trade Center de la Ciudad de México.
El tema fue expuesto en el panel “Logística B2B y última milla: Supply Chain y centros de distribución en la Movilidad Sostenible”. Andrés García, director de Movilidad de Invest In Latam, fue quien moderó la mesa de diálogo.
Ahora bien, par el mercado mexicano la disponibilidad de vehículos comienza a dejar de ser el principal obstáculo. Sin embargo, la capacidad de suministro eléctrico, los tiempos de instalación, los permisos y las condiciones de cada ruta son factores de decisiones de inversión.
Ricardo Romanelli, Chief Operating Officer de 99minutos, señaló que la evolución de la oferta ha modificado las restricciones que enfrentan los operadores logísticos.
“El cuello de botella, que en el pasado eran los vehículos, en este momento ya no vemos los vehículos como un cuello de botella. Los tiempos de entrega, las opciones de refacción, la velocidad, todo eso viene acelerando de manera muy satisfactoria. […] Seguimos teniendo cuellos de botella en relación a capacidades eléctricas, los tiempos de instalación, un poco de burocracia incluso para conseguir determinados permisos”.
Para 99minutos, el siguiente paso exige encontrar operaciones capaces de soportar económicamente la inversión. La compañía trabaja bajo la presión de sus clientes por reducir costos y necesita conservar flexibilidad para desplazar vehículos entre mercados. Además, requeire una capacidad que actualmente no encuentra el mismo respaldo en la infraestructura de recarga.
En Latam Mobility 2026 se analiza el impacto de la infraestructura para electrificar flotas
La necesidad de mover unidades entre ciudades expone una diferencia entre la movilidad del vehículo y la disponibilidad de energía. Romanelli puso como ejemplo una operación que requiera trasladar unidades desde un hub en México hacia Tijuana. Es decir, los vehículos pueden desplazarse, pero la infraestructura necesaria para recargarlos no sigue el mismo ritmo. Entre las alternativas planteó ampliar los hubs de carga compartidos para vehículos comerciales y pesados. En este último, la disponibilidad todavía considera inferior a la existente para automóviles particulares.
Andrés Cortés Parra, Country Manager de Auteco México, colocó la rentabilidad de cada ruta como criterio para decidir hasta dónde puede avanzar la electrificación de flotas.
“No pensemos en hacer un cambio drástico ni radical. Es paso a paso.… No todas las rutas se van a poder electrificar, no todos los vehículos se van a electrificar, pero sí hay algunas operaciones donde va a haber una rentabilidad importante”.
La transición también modifica el trabajo de conductores y técnicos acostumbrados a vehículos de combustión. Auteco México implementó el programa Padrino, mediante el cual un técnico o ingeniero acompaña durante una semana al operador para resolver dudas y trabajar sobre las características de conducción de las unidades eléctricas. El cambio alcanza igualmente a los talleres, donde los procedimientos tradicionales relacionados con motores de combustión son sustituidos por diagnósticos y trabajos sobre sistemas eléctricos y baterías.
Datos y tecnología forma parte de la decisión de compra
La incorporación de unidades eléctricas genera además una nueva curva de aprendizaje para las áreas encargadas de administrar las flotas. Consumo energético, conducción, mantenimiento predictivo y desempeño de las rutas forman parte de la información que puede utilizarse para ajustar una operación.
“Hay muchísima información que tú puedes ver, pero esa información no es solo verla: tomar acciones para que tu empresa sea mucho más eficiente; ver dónde está consumiendo más y si esas rutas realmente son las mejores. […] Al cambiar tu flota estás aprendiendo de nuevo. Tienes una curva de aprendizaje que con esta telemetría nosotros te podemos ayudar”señaló Andres.
Manuel Genel, director general de BYD Trucks México y Electric Mobility Trucks, incorporó al análisis la necesidad de evaluar conjuntamente vehículo, infraestructura y capacidad operativa antes de realizar la inversión.
“Lo principal es apoyarte de gente con conocimiento que te permita acompañarte durante el camino. Definitivamente ese es un punto medular para poder convertir en proyecto exitoso el proceso de entendimiento de cómo se debe electrificar un emprendimiento. […] No es nada más trasladar el problema al vender una unidad; necesitamos verlo desde el análisis correcto de infraestructura, necesidades, capacidades”.
Mauel Genel anticipó mayores autonomías, capacidades de carga y menores tiempos de recarga conforme nuevas tecnologías lleguen al mercado mexicano. Las cargas intermedias también aparecen como una posibilidad para extender recorridos y aumentar el aprovechamiento de las unidades durante una jornada.
Finalmente el panel de LATAM Mobility 2026 analizó: la electrificación de las operaciones logísticas depende de seleccionar las rutas adecuadas, disponer de energía, controlar los costos y obtener información suficiente para determinar dónde una flota eléctrica puede generar retorno.
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