
TOYOTA RACING escribió nuevamente su nombre en la historia del automovilismo. Conquistando las 24 Horas de Le Mans 2026, una de las pruebas más exigentes y prestigiosas del deporte motor. Frente a más de 350 mil aficionados reunidos en el Circuito de La Sarthe, la escudería japonesa resistió una intensa batalla durante el día y la noche. Para quedarse con la victoria en la edición número 94 de la legendaria competencia francesa, correspondiente a la tercera ronda del Campeonato Mundial de Resistencia (WEC) de la FIA.
La victoria llegó gracias al trabajo realizado por Mike Conway, Kamui Kobayashi y Nyck de Vries. Quienes completaron 381 vueltas al trazado francés al volante del TOYOTA GR010 HYBRID No. 7. Tras 24 horas de competencia, la tripulación cruzó la meta con una ventaja de apenas 10.913 segundos sobre sus perseguidores. Una diferencia que refleja la intensidad de una carrera marcada por los constantes cambios de liderazgo y estrategias.
Para Conway y Kobayashi, el triunfo representó su segunda victoria absoluta en Le Mans después del éxito conseguido en 2021. En contraste, para Nyck de Vries significó su primera conquista en la prueba más importante de resistencia del mundo, un logro que consolida su trayectoria dentro del campeonato.
El éxito de TOYOTA RACING
El éxito de TOYOTA RACING no se limitó al escalón más alto del podio. Sébastien Buemi, Brendon Hartley y Ryō Hirakawa completaron una destacada actuación colectiva al finalizar en la tercera posición con el GR010 HYBRID No. 8. Esto apenas 20.417 segundos detrás de sus compañeros de equipo. Gracias a este resultado, la escudería japonesa colocó dos vehículos dentro de los tres primeros lugares y reafirmó su protagonismo dentro de la categoría Hypercar.
Sin embargo, el camino hacia la victoria estuvo lejos de ser sencillo. Durante la Hyperpole, ambos vehículos de Toyota quedaron alejados de las posiciones de privilegio. A pesar de ello, el equipo apostó por una estrategia agresiva desde las primeras horas de carrera, adelantando sus visitas a boxes. Para aprovechar los espacios libres en pista y recuperar posiciones rápidamente.
Estrategia, resistencia y sangre fría para alcanzar la gloria en las 24 horas de Le Mans
Las dificultades aparecieron desde el inicio. El auto No. 7 sufrió una ponchadura durante las primeras horas de competencia. Una situación que obligó a sus pilotos a remontar desde la zona media del pelotón. Aun así, se mantuvo constante el ritmo del vehículo y una ejecución impecable por parte de los ingenieros y mecánicos. Quienes permitieron que la tripulación regresara progresivamente a la lucha por los primeros lugares.
Mientras tanto, el GR010 HYBRID No. 8 protagonizó una estrategia alternativa de combustible. Que le permitió liderar varios tramos de la carrera. No obstante, una salida de pista durante la novena hora, una penalización de drive-through y una intervención mecánica en el sistema de frenos complicaron sus aspiraciones de mantenerse al frente.
La carrera dio un giro decisivo cuando un periodo de Safety Car, a menos de seis horas del final, agrupó nuevamente a los contendientes por la victoria. A partir de ese momento, cuatro autos iniciaron una intensa disputa por el liderato. Toyota aprovechó la oportunidad y colocó a sus dos vehículos en posiciones privilegiadas gracias a maniobras decisivas de Brendon Hartley y Nyck de Vries.
Con tres horas restantes, TOYOTA RACING ocupó provisionalmente las dos primeras posiciones. Sin embargo, la diferencia entre los competidores continuó siendo mínima. Las distintas estrategias de neumáticos y combustible provocaron constantes intercambios dentro del podio, obligando a los pilotos a mantener un ritmo de clasificación durante los últimos relevos.
Finalmente, Kamui Kobayashi asumió la responsabilidad de conducir el auto No. 7 durante las etapas decisivas. El japonés mantuvo la calma bajo la presión de sus rivales y administró perfectamente la ventaja construida por el equipo para llevar el vehículo hasta la bandera a cuadros.
Tras la competencia, Kobayashi reconoció la complejidad del desafío y destacó la capacidad de reacción del equipo ante las adversidades.
“Fue muy desafiante para nosotros, pero nunca nos rendimos. Tuvimos una ponchadura al inicio y eso complicó mucho la carrera. Sin embargo, los pilotos, los ingenieros y el equipo de pits hicieron un trabajo extraordinario. Esperamos mucho tiempo por este triunfo y se siente increíble”, declaró.
Toyota fortalece su liderato en el Campeonato Mundial de Resistencia
Además del triunfo en Le Mans, TOYOTA RACING obtuvo una importante recompensa en la lucha por los campeonatos de la temporada. Los puntos conseguidos en Francia permitieron ampliar a 36 unidades la ventaja de la marca japonesa dentro del Campeonato Mundial de Constructores del WEC.
Por su parte, Conway, Kobayashi y De Vries asumieron el liderato de la clasificación de pilotos gracias al resultado obtenido en la carrera más importante del calendario.
Mike Conway destacó la capacidad de recuperación mostrada por el equipo durante una prueba en la que las posiciones cambiaron constantemente.
“Sabíamos que podíamos remontar, pero nunca imaginamos una batalla tan cerrada. Todo el equipo realizó un trabajo impecable y eso marcó la diferencia en los momentos decisivos”, afirmó.
Nyck de Vries también celebró una victoria que calificó como uno de los momentos más importantes de su carrera deportiva.
“Hubo momentos en los que pensamos que ya no estábamos en la pelea. Esta carrera demuestra que nunca debes rendirte. Estoy muy agradecido por todo el trabajo realizado para alcanzar este resultado”, señaló.
Con esta victoria, TOYOTA RACING alcanzó su sexto triunfo en las 24 Horas de Le Mans y reafirmó su posición como una de las escuderías más exitosas de la era moderna de la resistencia. Ahora, el equipo dirigirá su atención hacia la siguiente cita del Campeonato Mundial de Resistencia, las 6 Horas de São Paulo, programadas para el próximo 12 de julio en el circuito de Interlagos, donde buscará mantener el impulso obtenido tras una histórica actuación en territorio francés.
Te invitamos a leer más:
