El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) Puebla manifestó su preocupación ante el conflicto laboral que enfrenta Volkswagen de México y trabajadores de la planta. Por ello, advirtió que, de no llegar a un acuerdo, las afectaciones para la inversión y los empleos podrían ser graves.
En ese escenario, la agrupación llamó a un diálogo a las partes. Aseverando que la presión excesiva sobre la armadora tendrá un impacto negativo alrededor de toda la cadena de suministro en torno a ella. Desde proveedores hasta servicios.
Volkswagen forma parte de uno de los ecosistemas productivos más importantes. A su alrededor existe una extensa cadena de proveeduría, servicios y actividades económicas de las que dependen miles de empleos. Por ello, una afectación significativa a su operación o competitividad tendría consecuencias que trascienden a la propia empresa. (…) con potencial impacto en inversiones, empresas proveedoras, fuentes de empleo y estabilidad económica”, expresó el CCE Puebla en un comunicado.
En consecuencia, la agrupación empresarial pidió entender y abordar la situación desde una perspectiva que trascienda el conflicto laboral y plantee la situación actual de la industria automotriz. Pues de acuerdo con su comunicado, esta se “encuentra en un momento de transformación global, marcada por una creciente presión competitiva”.
Además de ello, aseguró, que los cambios tecnológicos y el surgimiento de nuevos entes han reconfigurado los mercados. Por lo que para México es vital conservar la competitividad y la operación de uno de los centros productivos económicos más relevantes para el país: Puebla.
En ese sentido el CCE Puebla llamó al diálogo para construir un acuerdo que permita preservar la competitividad de Volkswagen Puebla.
Volkswagen Puebla: Vital para la economía
Desde su apertura en México, en 1967, la planta de Volkswagen Puebla se ha consolidado como un nicho estratégico para la economía, el desarrollo tecnológico y la inversión en el estado, el país y Norteamérica.
Ahí se han manufacturado modelos emblemáticos como Golf, Jetta o Tiguan. Todos, modelos reconocidos por la alta calidad de su manufactura.
Además, el continuo desarrollo de la planta de Volkswagen en Puebla ha generado inversiones, de 2024 a la fecha, que se acercan a los 1,000 millones de dólares.
Un signo que muestra la importancia económica y productiva de la planta para la industria automotriz mexicana.
El conflicto laboral que atraviesa la empresa y que obedece, como sentencia el CCE Puebla a causas de mercado y competencia global, ponen en riesgo un complejo que no sólo ha sido productivo para el empleo, sino para el posicionamiento de México como centro manufacturero.
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