
El International Aftermarket Summit 2026 inició en la Ciudad de México con un mensaje central para la industria de repuestos automotrices: el crecimiento del aftermarket en Norteamérica seguirá avanzando, pero bajo una lógica distinta, más ligada a tecnología, integración regional y certidumbre comercial que al volumen tradicional de reparaciones.
El encuentro forma parte de INA PAACE Automechanika Mexico 2026, que se realiza del 8 al 10 de julio en la Ciudad de México. El International Aftermarket Summit se lleva a cabo el 7 y 8 de julio. El objetivo es abordar tendencias de mercado, digitalización, comercio electrónico, cadenas de suministro, estrategias de negocio, conferencias magistrales, paneles y networking.
La inauguración contó con la participación de Olaf Musshoff, director de Automechanika; Francisco N. González, de la Industria Nacional de Autopartes; y Emily Poladian, de Proveedores de Repuestos MEMA, quien presentó la conferencia magistral sobre el mercado de repuestos automotrices de Norteamérica, tendencias, comercio y perspectivas del T-MEC.
El aftermarket gana peso en la integración regional
Durante la inauguración, Olaf Musshoff destacó que encuentros como este permiten a la industria actualizar información, conversar sobre los cambios del mercado. Tambien permiteme encontrar puntos de coincidencia entre empresas que compiten, pero enfrentan retos comunes.
“Es crucial obtener información actual, hablar entre nosotros y ver qué está pasando en el aftermarket”, señaló Olaf Musshoff.
El mensaje conectó con la visión de Francisco N. González, quien colocó al T-MEC y a la integración regional como elementos clave para el desarrollo de la industria automotriz y de autopartes en Norteamérica.
“Norteamérica trabaja unida. La ventaja está en la integración norteamericana del mercado automotriz”, afirmó Francisco N. González.
Para la Industria Nacional de Autopartes, (INA) el mercado de repuestos no puede entenderse solo como una operación posterior a la venta de vehículos. Su papel está ligado a la seguridad vehicular, la continuidad del parque automotor, la productividad de talleres, la disponibilidad de componentes y la competitividad de toda la cadena de valor.
“El aftermarket mantiene en marcha todo el ecosistema”, sostuvo Francisco N. González.
De volumen de reparación a valor tecnológico
La conferencia de Emily Poladian planteó que el aftermarket de Norteamérica continuará creciendo, aunque con un cambio en la forma de generar valor. El mercado ya no dependerá únicamente de más vehículos, más kilómetros recorridos o mayor edad del parque vehicular. En otras palabras ahora el contenido tecnológico incorporado en cada reparación jugará un papel fundamental.
“El crecimiento no se está terminando, pero está cambiando”, dijo Emily Poladian.
Esa transformación obliga a proveedores y talleres a elevar capacidades en diagnóstico, electrónica, sistemas avanzados de asistencia al conductor, software, electrificación, vehículos híbridos y acceso a información técnica. En ese contexto, la diferenciación estará menos asociada al volumen de partes y más al contenido de ingeniería, calidad e innovación.
“La próxima década pertenecerá a los proveedores que entreguen tecnología de mayor valor y no simplemente más partes”, expuso Emily Poladian.
El International Aftermarket Summit 2026 también colocó al T-MEC como una variable crítica para la competitividad de los proveedores automotrices. La revisión del acuerdo comercial ocurre en un momento de presión sobre reglas de origen, contenido regional, trazabilidad, inversión productiva y competencia global.
“Queremos proteger y preservar el T-MEC”, señaló Emily Poladian.
La discusión impacta directamente al aftermarket. Las decisiones sobre comercio, componentes críticos, acero, aluminio, minerales, electrónicos y propiedad intelectual pueden modificar disponibilidad de partes. Asimismo, impacta en costos, tiempos de reparación y capacidad de respuesta para distribuidores, talleres y usuarios finales.
En conclusión, el mercado de repuestos automotrices de Norteamérica entra a una etapa donde la escala seguirá importando. Sin embargo, la ventaja competitiva estará en tecnología, integración regional y certidumbre. Para México, el reto será convertir su posición manufacturera y su mercado interno en una plataforma de mayor valor para la posventa automotriz.
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