
La industria automotriz mexicana produjo 342 mil 926 vehículos ligeros durante mayo de 2026. Una cifra que representó una contracción de 3.7 por ciento frente al mismo mes del año pasado. Sin embargo, el desempeño acumulado del sector continúa cerca de máximos históricos y confirma la resiliencia de las plantas instaladas en el país.
De acuerdo con datos presentados por la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), entre enero y mayo se ensamblaron 1 millón 642 mil 83 unidades. Volumen que se ubicó como el cuarto más alto para un periodo similar desde que existe registro.
Aunque el resultado mensual reflejó una moderación en la actividad manufacturera, la caída acumulada apenas alcanzó 0.1 por ciento. Lo que muestra que las armadoras han logrado mantener estabilidad operativa en medio de un entorno internacional. Marcado por ajustes en la demanda y cambios en las cadenas de suministro.
La cifra adquiere mayor relevancia si se considera que la industria superó nuevamente la barrera de 1.6 millones de vehículos producidos en apenas cinco meses. Un nivel que sólo ha sido alcanzado en algunos de los mejores años para la manufactura automotriz nacional.
México continúa además como uno de los principales centros de producción de vehículos ligeros en Norteamérica. impulsado por la capacidad instalada de las armadoras globales y por la integración regional derivada del T-MEC.
SUV y pick-ups dominan las líneas de producción automotriz
El análisis por segmentos confirma la transformación que vive la industria. Las SUV concentraron 48 por ciento de toda la producción nacional durante los primeros cinco meses del año. Manteniéndose como la categoría más importante para las armadoras instaladas en México.
A pesar de ello, el segmento registró una ligera disminución de 1.1 por ciento frente al mismo periodo de 2025.
Las pick-ups, por su parte, se consolidaron como el principal motor de crecimiento de la manufactura nacional. Este segmento aumentó 13.1 por ciento su producción y ya representa 31.9 por ciento de todos los vehículos ensamblados en el país.
El avance responde tanto a la demanda del mercado estadounidense como a la creciente preferencia de los consumidores por vehículos utilitarios y de trabajo, una tendencia que ha llevado a diversas armadoras a fortalecer sus operaciones en México.
En contraste, los segmentos tradicionales continuaron perdiendo dinamismo. Los vehículos compactos registraron una caída de 16.1 por ciento, mientras que los subcompactos disminuyeron 3.2 por ciento. Los automóviles de lujo también mostraron debilidad con una reducción de 19.8 por ciento.
La manufactura automotriz cambia de perfil
Los datos de la AMIA también muestran un cambio estructural en la composición de la producción mexicana. Hoy, más de tres cuartas partes de los vehículos fabricados en el país corresponden a SUV y pick-ups. Segmentos que concentran las mayores inversiones de las armadoras globales.
Dentro de este escenario, las minivanes sorprendieron con el crecimiento más acelerado del mercado. Aunque su participación sigue siendo reducida, la producción aumentó más de 200 por ciento respecto al año anterior.
Para la industria, estos resultados reflejan una adaptación constante a las nuevas tendencias de consumo y a los requerimientos de los mercados de exportación. Al mismo tiempo, confirman que México mantiene un papel estratégico dentro de la manufactura automotriz global.
Con más de 1.6 millones de unidades ensambladas entre enero y mayo. El sector conserva el ritmo necesario para aspirar a otro año entre los más productivos de su historia reciente. Aun cuando algunos segmentos comienzan a mostrar señales de desaceleración.
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