El transporte de pasajeros en México enfrenta cuatro obstáculos que condicionan su modernización: rezago en innovación, limitaciones en la experiencia del usuario, impacto ambiental y dificultades para ampliar la participación de pequeños y medianos operadores, de acuerdo con Carlos Magaña, director general de Flix México.
Durante su participación en Latam Mobility México 2026, el directivo contrastó estos desafíos con los cambios tecnológicos y operativos que observa la compañía en otros mercados.
El directivo estimó el valor del mercado mexicano de transporte de pasajeros en autobús en 150 mil millones de pesos y utilizó la posición que ocupa el país dentro de esta industria para dimensionar su potencial.
“En el tema de transporte de pasajeros en autobús es el tercer mercado más grande del mundo, solamente superado por India y China. Como saben, México es la treceava economía, pero en temas de transporte de pasajeros es la tercera por la relevancia. Esto se da por la cantidad de ciudades que tenemos, más de cuarenta y seis ciudades con arriba de quinientos mil habitantes y la extensión geográfica”, señaló.
El tamaño del mercado contrasta con sus rezagos
El rezago en innovación fue el primero de los cuatro frenos identificados por el director general de Flix México, quien lo relacionó con la estructura bajo la que históricamente se han operado las rutas.
“Sin embargo, lo que vemos es que en la industria hay cuatro frenos importantes en el caso del mercado mexicano. El primero es de rezago, la innovación. Esto derivado principalmente porque históricamente ha habido una concentración de proveeduría en donde más del noventa por ciento de las rutas son proveídas y operadas por un pequeño grupo de operadores”, afirmó.
El segundo problema que abordó fue la relación de las empresas con los pasajeros y las diferentes etapas que actualmente intervienen en un viaje.
“La realidad es que hoy en día estamos viendo cómo el consumidor busca soluciones integrales, que haya una experiencia punta a punta desde el proceso precompra, durante la compra, durante el trayecto y posterior, y hoy en día, en el caso de México, está muy concentrado solamente a la venta de boletos y la experiencia de traslado”, explicó.
El impacto ambiental constituye otro de los frenos señalados durante la exposición. A este se suma la participación de pequeños y medianos empresarios. Carlos Magaña considera limitada frente al peso que este tipo de compañías tiene dentro de la economía mexicana.
Tecnología e IA transforman el transporte de pasajeros en México
La digitalización modifica la forma en que las empresas pueden administrar sus flotas. Magaña mencionó el uso de GPS, sensores conectados, cámaras, tarjetas inteligentes y sistemas de monitoreo capaces de generar información sobre las unidades y los servicios prácticamente en tiempo real.
Los datos obtenidos mediante estas herramientas permiten analizar la operación, modificar su gestión y optimizar rutas. Reservas en línea y pagos sin contacto amplían además la digitalización hacia la relación con el pasajero.
La inteligencia artificial agrega aplicaciones para mantenimiento predictivo, análisis de demanda, optimización de recorridos y seguridad. Durante su exposición, Carlos Magaña presentó ejemplos internacionales para mostrar cómo estas herramientas comienzan a intervenir en la administración de los servicios y en la toma de decisiones operativas.
La automatización representa otra vertiente del cambio tecnológico. Vehículos autónomos e infraestructura conectada forman parte de un escenario en el que la transformación del transporte ya no se limita a digitalizar la compra de un boleto. Es decir, sino que alcanza la operación de las unidades y su interacción con otros sistemas de movilidad.
Autobús y tren abren oportunidades para una movilidad integrada
La intermodalidad es otra de las tendencias internacionales identificadas por Flix. Su desarrollo permite combinar autobuses, trenes, taxis, bicicletas y otros servicios para completar un mismo desplazamiento mediante diferentes alternativas de transporte.
En relación con México, Carlos Magaña observó el desarrollo ferroviario como una oportunidad de conectividad y no únicamente desde una perspectiva de competencia entre modos. La integración entre tren y autobús puede extender los recorridos cuando existe infraestructura que permita al pasajero continuar su viaje mediante diferentes servicios.
La sustentabilidad completa las tres macrotendencias expuestas por el directivo junto con la tecnología y la intermodalidad. El directivo señaló que la electrificación avanza a ritmos diferentes entre Europa, China y América Latina. Lo anterior, esta condicionado por las características regulatorias, económicas y tecnológicas de cada región.
Materias primas para baterías, infraestructura de recarga, capacidad de las redes eléctricas y costos de adquisición forman parte de las variables que acompañan esta transición. Su desarrollo determinará, entre otros factores, la capacidad de los operadores para incorporar tecnologías de menores emisiones.
En el transporte de pasajeros en México, Flix también observa una oportunidad para ampliar la participación de pequeños y medianos transportistas mediante asociaciones con operadores locales. El ejecutivo explicó que estos mantienen responsabilidades relacionadas con la operación cotidiana, la contratación de conductores y la gestión de permisos. Asimismo, suma la autorizaciones, mientras la compañía interviene en otras funciones del servicio.
Finalmente, la modernización planteada por Carlos Magaña involucra, por tanto, tecnología, operación, integración de distintos modos de movilidad y una mayor participación empresarial. Al concluir su exposición, resumió la presión que estas transformaciones ejercen sobre la industria con una disyuntiva: en el transporte de pasajeros existen dos caminos, “evolucionar o desaparecer”.




