
La industria llantera ya no puede sostenerse solo en la venta de producto. Con esa advertencia, Enrique Acosta y Arce, presidente deAsociación Nacional de Distribuidores de Llantas y Plantas A.C. (ANDELLAC), marcó el tono de la Junta Regional Tlalnepantla. Dejando claro que el sector enfrenta un punto de quiebre.
Ante distribuidores y representantes del gremio, el dirigente planteó una realidad incómoda: la llanta perdió protagonismo dentro del negocio y ahora forma parte de una oferta mucho más amplia, donde el verdadero valor está en el servicio.
“El producto se volvió un commodity. Antes todo giraba alrededor de la llanta, hoy es solo una parte”, explicó.
Bajo este argumento, Acosta delineó la ruta que ANDELLAC impulsa para 2026. El objetivo apunta a transformar los puntos de venta en espacios rentables. Además de ser capaces de generar ingresos adicionales a partir del mantenimiento automotriz, la atención al cliente y la diversificación de servicios.
Además, insistió en que este cambio no puede darse de manera aislada. La asociación apuesta por fortalecer la colaboración dentro del sector mediante alianzas con talleres, organismos industriales y otros actores clave que permitan ampliar el alcance del negocio.
La decisión estratégica para el mercado llantero
El giro, sin embargo, no solo responde a una decisión estratégica, sino a una necesidad del mercado. El mantenimiento preventivo y correctivo, explicó, representa un nicho que ya existe. Y que muchos distribuidores aún no explotan, a pesar de contar con la infraestructura necesaria.
En paralelo, el crecimiento del comercio electrónico modificó la dinámica de compra. Cada vez más clientes adquieren llantas en línea, lo que cambia el papel del distribuidor tradicional. Frente a esto, ANDELLAC propone integrarse a estas plataformas en lugar de competir directamente con ellas.
La lógica es clara: aunque la venta no ocurra en el punto físico, el servicio sí. Y ese contacto con el cliente abre la puerta a diagnósticos, servicios adicionales y nuevas oportunidades de negocio.
La renovación del mercado llantero
Por otro lado, Acosta también puso énfasis en los retos ambientales que enfrenta la industria. El bajo nivel de renovación de llantas en México genera un problema de residuos que ya no puede ignorarse. Por lo que la asociación trabaja en proyectos de reciclaje junto con autoridades y organismos del sector.
A esto se suma la necesidad de incorporar tecnología. La inteligencia artificial, advirtió, dejó de ser una tendencia futura y ya forma parte de la operación cotidiana.
“Lo quieran o no, ahí está”, señaló, al invitar a los asistentes a capacitarse y adoptar nuevas herramientas.
La reunión en Tlalnepantla dejó una conclusión clara: el sector llantero se encuentra en plena transformación. La venta tradicional ya no garantiza crecimiento. En cambio, la combinación de servicios, digitalización y sostenibilidad se perfila como la nueva base del negocio.
Para ANDELLAC, el reto no solo consiste en adaptarse, sino en hacerlo con rapidéz. El cambio ya empezó.
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