
La diversificación de servicios se ha convertido en una estrategia clave para los centros llanteros, quienes buscan mejorar su rentabilidad. Durante el webinar llamado “Como aumentar el ticket promedio integrando el cambio de aceite”, organizado por la Asociación Nacional de Distribuidoras de Llantas y Plantas Renovadoras. La empresa Valvoline presentó una propuesta enfocada en integrar servicio de cambio de aceite dentro de los talleres especializados en neumáticos. Con el objetivo de incrementar el ticket promedio por cliente y generar nuevas fuentes de ingresos.
El encuentro virtual reunió a distribuidores y especialistas del sector automotriz para analizar los retos actuales del mercado. Durante la sesión, Jorge Alejandro Bernal Romero, gerente nacional de ventas B2C de Valvoline en México, explicó que el sector enfrenta una combinación de factores que presionan la rentabilidad de talleres: clientes más informados, mayor competencia entre proveedores y costos operativos en constante aumento.
Cambio de aceite, oportunidad de negocio
Bernal destacó que los cambios de aceite presentan un servicio complementario que puede integrarse de forma natural el negocio principal de los centros llanteros.
“La industria automotriz exige cada vez más soluciones integrales. Los clientes buscan resolver varios servicios en una sola visita y ahorrar tiempo”, señaló durante su presentación.
De acuerdo con el especialista, el modelo tradicional de venta de llantas enfrenta un reto importante: la baja frecuencia de compra. Un automovilista puede tardar entre dos y tres años en regresar un centro de servicios para cambiar sus neumáticos. Mientras que el mantenimiento de lubricante del motor ocurre con mucha mayor periodicidad.
Por ello, integran el cambio de aceite permite aumentar la recurrencia de los clientes. En promedio, un vehículo requiere este servicio cada 5 a 10 mil kilómetros. Lo que se traduce en visitas más frecuentes al taller y en mayores oportunidades de venta.

Además, el ejecutivo subrayó que el cambio de aceite destaca por su operación sencilla y por requerir una inversión relativamente baja. En comparación con otros servicios automotrices. En muchos casos, los centros llanteros ya cuentan con la infraestructura necesaria, como elevadores o fosas de servicio. Lo que facilita incorporar este mantenimiento sin modificar significativamente las instalaciones.
Perspectiva financiera
Desde la perspectiva financiera, el servicio también ofrece márgenes atractivos. Bernal explicó que el costo promedio del lubricante para un cambio de aceite ronda los 800 pesos. Mientras que el precio de venta al público puede alcanzar alrededor de 1,300 pesos, dependiendo el tipo de aceite. Permitiendo que se genere un margen de 40% de incremento en el valor del ticket.
“Si el vehículo ya se encuentra en el elevador para un cambio de llantas o una alineación, el tiempo de operación para realizar el cambio de aceite puede empatarse perfectamente”, explicó el directivo. De esta forma, el taller aprovecha mejor su capacidad instalada y reduce los tiempos muertos entre servicios.

Mercado de los lubricantes
Otro factor que respalda esta oportunidad de negocio es el tamaño del mercado de lubricantes en México. De acuerdo con datos presentados durante el webinar, la industria de aceites para motor de vehículos de pasajeros alcanza un volumen cercano a los 247 millones de litros anuales.
En términos económicos, ese volumen representa un mercado estimado en aproximadamente 37 mil millones de pesos. Sin embargo, una parte importante corresponde a vehículos relativamente nuevos que todavía realizan su mantenimiento en agencias automotrices.
Si se excluyen esos automóviles recientes, el mercado accesible para talleres independientes y centros de servicio se mantiene en alrededor del 80% del total. Esto significa que cerca de 30 mil millones de pesos en consumo de lubricantes se distribuyen entre refaccionarias, talleres y centros especializados.
Mayores ganancias a llanteros
Este comportamiento favorece a los centros llanteros, que ya cuentan con la confianza del cliente y con la infraestructura para ofrecer más soluciones automotrices. En ese sentido, Bernal señaló que la clave está en desarrollar una cultura comercial dentro del taller para ofrecer servicios adicionales mientras el vehículo permanece en el elevador.
“Si el cliente ya está en el centro de servicio, el objetivo es aprovechar ese momento para ofrecerle soluciones integrales que mejoren su experiencia y al mismo tiempo incrementen la rentabilidad del negocio”, explicó.
Con esta estrategia, los talleres especializados en neumáticos pueden ampliar su participación dentro del mercado automotriz y fortalecer la relación con sus clientes. En un entorno de competencia creciente y márgenes cada vez más ajustados, la integración de servicios de lubricación se perfila como una alternativa viable para impulsar el crecimiento del sector.
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