
Tras semanas de disputa con sus acreedores, el conglomerado First Brands Group logró acceder a un fondo especial como parte de su proceso de quiebra.
La compañía, dedicada a la producción de autopartes, podrá continuar con sus operaciones gracias a un fondo DIP por mil 100 millones.
Se trata de un financiamiento de deudor en posesión con el que la compañía podrá evitar el colapso total de sus operaciones y pagar tanto a sus empleados como a sus proveedores. Mismos que entregaron bienes o servicios luego de que First Brand Group se declarara en quiebra a inicios de octubre.
El acceso al monto total de DIP garantizará que la compañía tenga el capital necesario para mantener las operaciones y cumpla con sus compromisos con clientes, empleados y socios”, informó First Brands.
La obtención de dicho fondo DIP, llega en un momento tenso para la compañía pues hace sólo cuatro días, el banco suizo USB Group AG anunció que liquidaría los fondos de financiamiento de facturas con exposición a First Brands.
Y es que USB es uno de los mayores acreedores de la empresa de autopartes y, la sorpresiva declaración de bancarrota contribuyó a que el banco decidiera monetizar sus activos para antes de fin de año.
La institución suiza reveló que la empresa y su extensa red de fábricas o centros de distribución de autopartes deben un total de 10 mil millones de dólares.
Por ello, se contempla que, al menos el 70% de sus activos pueda ser recuperado antes de que concluya el año.
Endeudamiento y saqueo
First Brands Group, dueña de marcas como FRAM, Autolite o Luber Finer acusó que las deudas y las prácticas opacas de su anterior CEO la llevaron a la quiebra.
En 2024, la compañía registró mil 100 millones de dólares en beneficios, pero su balance apuntó a que el monto de sus deudas era de 6 mil 100 millones, por lo que su ratio de apalancamiento financiero era 5 veces mayor.

Para evitar el colapso, First Brands intentó vender las facturas de sus clientes a sus inversores en un intento por obtener liquidez. Sin embargo, sus prestamistas se negaron a reestructurar la deuda, lo que la llevó a declarar en bancarrota el 5 de octubre de 2015.
Luego de ello inició un proceso en los tribunales estadounidenses para extinguir sus operaciones y declarar su incapacidad de pago.
Hasta el momento, el juicio de bancarrota continúa acompañado de un proceso de reestructuración. El cual está acompañado de un “rescate” especial a forma de DIP para que Firts Brands continue con sus operaciones hasta que finalice su quiebra.
Leer más

