Las modificaciones a la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR) que limita la deducibilidad de gastos al 96.6% podría provocar el cierre de hasta 30% de las agencias automotrices en México. Además de poner en riesgo 70 mil empleos, advirtió la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).
El Senado de la República planteó modificaciones al Artículo 78-E para evitar que dichas afectaciones impacten al sector gasolinero y automotriz.
Sin embargo la AMDA señaló que en la distribución, la utilidad antes de impuestos es de entre 1% y 3%. Por lo que el “límite de la deducción de gastos es un torpedo por debajo de la línea de flotación que llevará a pagar ISR sobre una utilidad que no existe”.
En ese sentido la asociación conderó que la nueva Ley de Impuesto Sobre la Renta no considera la capacidad contributiva.
Con una utilidad de 2% sobre ventas, la tasa de ISR pasará de 30% a 50%. Con 1% de utilidad se pagará una tasa de ISR del 100% y con 0.5% la tasa de impuesto sería del 200%”, explicó la asociación en un comunicado.
En septiembre de 2026, el Senado aprobó el primer borrador de la Ley de Ingresos de la Federación. El cual incluyó una propuesta para aumetar los umbrales de ingresos del Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) de 3.5 millones de pesos a 5 millones de pesos para personas físicas.
Por otra parte, el límite para facturar bajo este régimen sería de 50 millones de pesos para personas morales.
Senado busca combatir evasión fiscal, AMDA argumenta afectaciones
El Senado, expuso que la medida ayudará a evitar la evasión fiscal y a mitigar prácticas que disminuyen artificialmente el pago de impuestos.
De acuerdo con lo expuesto por la Cámara Alta, el Servicio de Administración Tributaria declaró que de 737 mil empresas que declararon ISR, solo 524 mil declararon ingresos positivos.
De estas, 60%, es decir 318 mil, no pagaron el ISR que les correspondía al argumentar pérdidas fiscales.
Lo anterior contrasta con lo expuesto por la AMDA que, al tiempo que acepta la necesidad de utilizar controles fiscales, asegura que el sector automotriz, en especial los distribuidores no generan los ingresos para facturar bajo el nuevo régimen.
Según datos de la asociación, la comercialización de vehículos nuevos genera 180 mil empleos directos. Además de ser una de las principales actividades que permiten la captación de impuestos federales. Entre ellos, el Impuesto sobre Automóviles Nuevos (ISAN), el Impuesto del Valor Agregado (IVA) o el ISR sobre nómina.
En ese contexto, expuso que las nuevas modificaciones fiscales deberán contemplar un respaldo a la industria. La cual atraviesa uno de sus momentos más difíciles luego de que Estados Unidos impusiera una serie de medidas aranceleracias sobre la producción y la exportación.
Te invitamos a leer más






