
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump y el Gobierno de Canadá acercaron posiciones para alcanzar un acuerdo comercial. Mismo que podría modificar de manera importante las condiciones para la industria automotriz. Dicha propuesta contempla la reducir de 25% a 15% el arancel que Estados Unidos aplica actualmente a los vehículos fabricados en territorio canadiense.
Este movimiento ocurre después de meses de tensión comercial, sobre todo ante la amenaza de nuevos gravámenes de hasta 50% sobre determinados productos canadienses. Sin embargo, las negociaciones registraron avances suficientes para que Washington pospusiera durante tres días la entrada en vigor de esas nuevas medidas.
De acuerdo con información de Reuters, este posible acuerdo también contempla reducir de 50% a 25% los aranceles estadounidenses al acero y aluminio canadienses. Además, Canadá sigue analizando el retirar algunas medidas de represalia contra productos estadounidenses.
En el sector automotor, la reducción tendría una especial relevancia porque las cadenas de producción de ambos países mantienen una fuerte integración. De hecho, una parte importante del valor de los vehículos fabricados en Canadá sigue correspondiendo a componentes provenientes de Estados Unidos.
Es por esto que, un arancel nominal de 15% podría traducirse en una carga efectiva menor. Dependiendo siempre del contenido estadounidense de cada vehículo y de las condiciones que finalmente establezca el acuerdo.
Canadá busca un acuerdo con el arancel a autos, pero todavía quedan puntos críticos
El primer ministro canadiense, Mark Carney, enfrenta una negociación compleja. Aunque los dos gobiernos muestran disposición para avanzar, todavía existen diferencias sobre los automóviles, el acero, el aluminio, los productos lácteos y el acceso de mercancías estadounidenses al mercado canadiense.
Además, las provincias canadienses tienen intereses distintos. Ontario, por ejemplo, busca proteger su importante industria automotriz y siderúrgica, mientras que otras regiones presionan para mantener medidas de protección frente a productos estadounidenses.
De esta manera, Canadá mantiene restricciones a la venta de bebidas alcohólicas provenientes de Estados Unidos. Siendo esta, una medida que Washington busca revertir como parte de las negociaciones.
El acuerdo de aranceles también impacta a México
El posible recorte del arancel canadiense adquiere relevancia para México. Esto debido a la integración productiva que mantienen los tres países dentro del T-MEC.
Actualmente, México enfrenta un arancel estadounidense de 25% para determinados vehículos. Por lo que el eventual trato preferencial para Canadá podría aumentar la presión sobre Washington durante la revisión del acuerdo comercial.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ya solicitó a Estados Unidos reducir o eliminar los aranceles aplicados a los autos fabricados en México. El Gobierno mexicano argumenta que los vehículos nacionales incorporan una elevada proporción de componentes estadounidenses.
Sin embargo, por ahora Trump y Carney mantienen abierta la negociación. Los representantes de ambos gobiernos continúan trabajando en los detalles de un posible acuerdo. Mismo que podría reducir la tensión comercial, aunque todavía no existe un pacto definitivo.
La industria automotriz norteamericana permanece atenta. Pues cualquier modificación arancelaria tendrá efectos directos sobre costos, producción, cadenas de suministro y competitividad en los tres mercados.
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