
En un entorno donde la eficiencia operativa, el consumo de combustible y la sostenibilidad se han convertido en factores clave para la rentabilidad del transporte. Bridgestone hace un llamado a dejar atrás creencias erróneas sobre las llantas para vehículos comerciales y apostar por decisiones informadas que impacten positivamente a las flotas.
La compañía destacó que la innovación tecnológica aplicada en los neumáticos puede convertirse en un aliado estratégico. Para reducir costos, mejorar la seguridad y disminuir el impacto ambiental, especialmente en segmentos como el transporte de carga y reparto urbano.
“Romper con los mitos en torno a las llantas para vehículos comerciales es fundamental para promover operaciones más eficientes y sostenibles”, señaló Orlando González, Gerente Senior de Categoría Comercial para Bridgestone Latinoamérica, al subrayar que la información confiable es clave para optimizar el desempeño de las flotas.
Tecnología que sí marca la diferencia
Uno de los principales mitos en el sector es pensar que todos los neumáticos son iguales. Bridgestone explicó que, particularmente en camiones, el diseño y los compuestos avanzados permiten reducir la resistencia al rodamiento. Lo que se traduce en menor consumo de combustible y reducción de emisiones de CO₂.
Este enfoque no solo impacta en la rentabilidad de las operaciones, sino que también forma parte de una estrategia alineada al Bridgestone E8 Commitment, orientada a generar valor social y ambiental a lo largo de toda la cadena de movilidad.
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Presión correcta: una decisión simple con gran impacto
Otro punto clave es el cuidado de la presión de las llantas, un aspecto que suele subestimarse. Mantener los niveles adecuados no solo ayuda a evitar ponchaduras, sino que prolonga la vida útil del neumático, mejora la seguridad y puede representar ahorros significativos en combustible, además de una menor huella de carbono.
En operaciones de larga distancia o reparto urbano, una presión incorrecta incrementa el desgaste y eleva los costos operativos, convirtiéndose en un factor silencioso que afecta directamente la rentabilidad.
Más allá del desecho: segunda vida y economía circular
Bridgestone también desmitificó la idea de que una llanta al final de su vida útil debe desecharse. A través de programas de recolección, reciclaje y gestión responsable, los neumáticos pueden transformarse en nuevos productos, como superficies deportivas, pisos de seguridad o incluso soluciones de energía alternativa.
Sin embargo, la compañía enfatizó que el reciclaje por sí solo no es suficiente. La sostenibilidad comienza desde el diseño del neumático y continúa durante todo su ciclo de vida. Por ello, desarrolla llantas comerciales diseñadas para ser renovadas, maximizando su rendimiento y evitando la generación prematura de residuos.
Un compromiso que avanza con cada kilómetro
De cara a 2026, Bridgestone reafirma su apuesta por soluciones que combinen innovación, seguridad y sostenibilidad, ayudando a las flotas a operar de manera más eficiente en un contexto cada vez más exigente.
Romper mitos, mejorar prácticas y adoptar tecnología adecuada se perfilan como pasos indispensables para que el transporte comercial avance hacia un futuro más rentable y responsable con el medio ambiente.
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