
La descarbonización ya dejó de ser un objetivo exclusivo de las armadoras. Ahora, también los proveedores de materiales, componentes y procesos industriales asumen un papel central para reducir la huella de carbono de toda la cadena automotriz.
Durante un panel especializado en sustentabilidad, José Eduardo Salgado Ballesteros, CEO de Curfimex, destacó que la transformación ambiental exige acciones coordinadas desde el origen de las materias primas. Hasta la fabricación de los interiores y componentes que finalmente llegan a los vehículos.
Curfimex, empresa dedicada a la manufactura de cueros para asientos e interiores automotrices en México, enfrenta un desafío particular. La producción de piel requiere importantes volúmenes de agua. Además del uso de diversos productos químicos y procesos industriales.
La cadena comienza en el sector agropecuario, ya que el cuero surge como un subproducto de la industria cárnica. Después, los fabricantes someten ese material a distintos tratamientos hasta convertirlo en piel apta para asientos, volantes, puertas, cabeceras y otros componentes del interior automotriz.
De la misma manera, Salgado Ballesteros subrayó la importancia de establecer medidas homogéneas en toda la cadena de valor. Organismos como Leather Working Group y la IATF impulsan estándares relacionados con calidad, eficiencia operativa, sustentabilidad y reducción del desperdicio de recursos naturales.
En consecuencia, las empresas del sector enfrentan una presión creciente para mejorar sus procesos y demostrar resultados medibles en materia ambiental.
Waukesha apuesta por reciclaje, eficiencia y reducción de residuos
Desde San Luis Potosí, Marlene Rejón presentó las acciones que desarrolla Waukesha Metal Products. Empresa especializada en estampados de partes metálicas automotrices e industriales, ensamble de componentes, soldadura, lavado, vibrado y corte láser.
La compañía trabaja principalmente con metal en rollo y lámina. Por esa razón, la gestión de residuos, el consumo energético y el manejo de materiales forman parte de su estrategia para reducir el impacto ambiental.
Rejón recordó que alrededor de 20 estados del país aplican algún tipo de impuesto verde. En San Luis Potosí, este gravamen considera las emisiones de gases a la atmósfera. La empresa mantiene una producción cercana a cuatro toneladas mensuales. Esto por debajo del umbral de 25 toneladas establecido para la exención mencionada durante el panel.
Sin embargo, el objetivo no se limita al cumplimiento normativo. La compañía implementó celdas solares, sistemas de aprovechamiento de agua tratada para áreas verdes, iluminación LED, sensores y programas de separación y disposición adecuada de residuos.
Además, Waukesha comercializa el scrap para reincorporar el metal a nuevos ciclos productivos. Y busca sustituir materiales de un solo uso mediante empaques retornables.
La estrategia también alcanza los residuos industriales. Algunos de sus procesos, como el lavado y el vibrado, generan agua contaminada. Para atender este reto, la empresa utiliza evaporadoras que separan los sólidos y reducen el volumen de residuos peligrosos que requieren confinamiento.
Economía circular llega al piso de producción y a los hogares
Uno de los cambios más relevantes consiste en sustituir el cartón de un solo uso por Coroplast. Un material reciclable que también incorpora contenido reciclado. Esta alternativa resulta especialmente útil en procesos donde el aceite de estampado contamina rápidamente los empaques tradicionales de cartón.
Asimismo, la empresa fabrica contenedores para uso interno a partir del mismo scrap generado durante el procesamiento de rollos y láminas. Así, un residuo que podría abandonar la planta encuentra una segunda utilidad dentro de las operaciones.
Waukesha también puso en marcha un proyecto para recuperar y reutilizar el aceite de estampado soluble en agua. La iniciativa busca filtrar el material y recuperar la mayor cantidad posible para reincorporarla a los procesos productivos.
Sin embargo, una de las acciones con mayor alcance social surgió fuera de la línea de producción.
Reducción a la descabonización automotriz con materiales reciclados
La empresa creó una campaña permanente que permite a los colaboradores llevar desde sus hogares materiales reciclables como PET, cartón y metales. Siempre que lleguen limpios y secos. Posteriormente, la planta canaliza esos residuos hacia una disposición adecuada.
La iniciativa responde a una problemática común en distintas regiones: aunque las personas separen sus residuos en casa, no siempre existe una red de recolección diferenciada que garantice su reciclaje.
Por lo tanto, la industria también puede extender sus prácticas ambientales más allá de sus instalaciones y convertir a sus trabajadores en participantes activos de una cultura de economía circular.
El mensaje central del panel resultó claro: la eliminación de la huella de carbono no depende de una sola tecnología ni de una medida aislada. La industria automotriz avanza mediante la suma de pequeñas y grandes decisiones, desde el ahorro de agua y energía hasta el reciclaje de materiales y la recuperación de insumos.
Cada proceso cuenta. Y, cuando las acciones se multiplican a lo largo de la cadena de suministro, la sustentabilidad comienza a convertirse en una ventaja operativa y competitiva para la industria automotriz.
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