
El Autódromo Hermanos Rodríguez volvió a convertirse en una cápsula del tiempo para los aficionados al automovilismo. El domingo 16 de agosto, la Ciudad de México recibió la XIV edición del Gran Premio Histórico. En una jornada que reunió a más de 300 vehículos y permitió al público observar de cerca modelos que marcaron distintas épocas de la industria automotriz.
Desde deportivos de Porsche y Ferrari hasta clásicos de Volkswagen y vehículos de competencia. El encuentro reunió automóviles de diferentes generaciones. Además, los participantes llevaron varias de estas piezas a la pista para mostrar su desempeño en movimiento.
El Gran Premio Histórico nació con una premisa diferente a la de una competencia convencional. Su propuesta busca preservar la memoria del automóvil y acercar al público a vehículos. Que forman parte de la evolución tecnológica y cultural del deporte motor. La organización señala que el evento reúne desde 2008 a coleccionistas, entusiastas y familias en el circuito capitalino.
Por ello, la jornada no se concentró únicamente en la velocidad. El paddock, la exhibición y las actividades dinámicas permitieron que los asistentes conocieran los vehículos desde diferentes perspectivas.
Un museo rodante tomó la pista del Hermanos Rodríguez
Durante la jornada, más de 300 máquinas desfilaron por el circuito en diferentes grupos. Los vehículos americanos, los clásicos de Jaguar y los deportivos de alto desempeño formaron parte del programa. Mientras que algunos ejemplares destacaron por su relevancia histórica.
Entre ellos apareció el Porsche 962 C, modelo que consiguió importantes resultados en las carreras de resistencia durante la década de 1980. Incluida la victoria en las 24 Horas de Le Mans. Su presencia volvió a convertirse en uno de los atractivos del encuentro.
Además, el público pudo observar automóviles que representan distintas etapas de la evolución técnica. La organización había anunciado previamente una selección que abarcaba desde vehículos clásicos hasta deportivos modernos. Además de modelos que, con el paso de los años, podrían convertirse en piezas de colección.
El programa también incluyó diferentes sesiones en pista. La jornada comenzó con el reconocimiento del trazado. Y dio posteriormente dio paso a las actividades dinámicas programadas para los distintos grupos de vehículos.
Así, el Gran Premio Histórico consiguió una combinación poco habitual: los aficionados pudieron caminar entre automóviles de colección y, minutos después, observarlos rodar sobre uno de los circuitos más importantes de México.
El rugido de diferentes generaciones
Uno de los elementos que distingue al Gran Premio Histórico consiste precisamente en reunir automóviles. Mismos que pertenecen a épocas completamente diferentes.
El sonido de los motores permitió recorrer décadas de evolución automotriz. Los primeros vehículos de combustión convivieron con deportivos de alto desempeño. Además de modelos que representan tecnologías mucho más recientes.
Francisco Name, promotor del evento, explicó antes de la jornada que el concepto busca mostrar esa evolución mediante los automóviles que participan en el programa. La propuesta permite observar cómo cambiaron las formas, los motores, los materiales y las soluciones de ingeniería a través del tiempo.
Por otra parte, la edición 2026 también recuperó una de las imágenes más tradicionales de las carreras de resistencia: una salida al estilo Le Mans. En la que los pilotos corren hacia sus vehículos antes de comenzar la actividad en pista.
La dinámica agregó un componente espectacular a una jornada que, aunque mantiene un fuerte vínculo con la competencia, también busca preservar la historia.
Gran Premio Histórico 2026 reconocen a figuras del automovilismo mexicano
El Gran Premio Histórico también reservó un espacio para reconocer a personajes que han contribuido al desarrollo del deporte motor en México.
Durante el evento recibieron reconocimientos Luis Cervantes, Ramón Osorio Jourdain y Jorge Abed.
Luis Cervantes cuenta con una trayectoria destacada en pruebas de resistencia. Mientras que Ramón Osorio Jourdain ha participado en la promoción de diferentes series nacionales. Por su parte, Jorge Abed dirige OMDAI Sport México, organización que representa a la Federación Internacional del Automóvil (FIA) en nuestro país.
Los reconocimientos reforzaron uno de los objetivos centrales del encuentro: preservar la memoria de quienes han construido la historia del automovilismo nacional.
De esta manera, el Gran Premio Histórico no solamente mostró automóviles. También puso en primer plano a las personas que, desde la conducción, la promoción, la organización y la regulación, han contribuido a desarrollar este deporte.
Una tradición que busca mantener viva la historia
La edición 2026 confirmó el crecimiento de un evento que apuesta por una experiencia distinta dentro del calendario automotriz de la capital.
La organización esperaba reunir a más de 12 mil visitantes, mientras que la página oficial del Gran Premio Histórico reportó más de 300 vehículos entre exhibición estática y actividades dinámicas.
Además, el encuentro contó con el respaldo de instituciones y organizaciones vinculadas con el automovilismo y la conservación de vehículos históricos. Entre ellas participaron la Comisión Nacional Vintage y el Club Jaguar, de acuerdo con la cobertura realizada durante el evento.
El resultado fue una jornada que permitió a familias, coleccionistas y aficionados compartir un mismo espacio alrededor de la cultura automotriz.
Más allá de una carrera convencional, el Gran Premio Histórico propone observar el automóvil como una pieza de ingeniería, diseño e historia. Por eso, cada vehículo cuenta una parte distinta de la evolución del deporte motor.
El domingo 16 de agosto, esa historia volvió a cobrar vida en el Autódromo Hermanos Rodríguez. Los motores encendieron el circuito, los clásicos regresaron al asfalto y varias generaciones de automóviles compartieron escenario.
Con ello, el XIV Gran Premio Histórico de la Ciudad de México reafirmó su lugar como una de las reuniones más importantes del país para quienes buscan preservar y disfrutar el patrimonio automotriz.
Porque en esta cita, el objetivo no consiste únicamente en saber qué automóvil llega primero. La verdadera carrera consiste en evitar que la historia del automovilismo se detenga.
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