
La decisión de no renovar el T-MEC no representa un riesgo inmediato para la industria mexicana, que amparada en la cláusula de revisiones anuales podrá revisar los términos y condiciones del tratado cada 12 meses durante los próximos 10 años. Para Juan Carlos Baker, analista de Ansley, esto representa una herramienta única de México para lograr un trato preferencial. Sobre todo, en la exportación de vehículos ligeros y las autopartes.
Durante su participación en el INA PAACE Automechanika 2026, el consultor de Ansley explicó que los objetivos de Trump con su rechazo a la renovación del T-MEC son más que un capricho. Se trata, pues de una decisión estratégica que busca la reindustrialización de Estados Unidos.
Desde la aplicación de los aranceles estadounidenses, las exportaciones de vehículos ligeros hacia ese país cayeron 12.5%. Un signo de la incertidumbre derivada de la política comercial de Trump que, según Juan Carlos Baker, obedece al deseo de restablecer una política industrial más amplia en Estados Unidos. Con el fin de absorber inversiones, que antes se destinaban a otros países, e impulsar su manufactura local.
A su vez, la captación de inversiones busca generar empleos en sectores donde hace falta al tiempo que se reactivan sectores estratégicos para su economía. Ambos objetivos, como una forma de impulsar el papel global de Washington frente a otras potencias como China y, al mismo tiempo, generar réditos políticos para Donald Trump.
La política comercial, los aranceles, no fueron algo que se le ocurrió a Donal Trump una mañana tomando café. En Estados Unidos hay un objetivo de reindustrialización. Tiene la intención de que ahí se produzcan las cosas que importan de otras partes del mundo. Porque si notamos, su política aborda sectores o inversiones estratégicas en mercados locales donde hace falta generar empleos”, aseveró Juan Carlos Baker, consultor de Ansley
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Mientras realizó un llamado a la calma, pidiendo a los líderes del sector automotriz y de las autopartes mantenerse atentos al proceso de renegociación, Baker aseveró que es “inocente” pensar en que la política comercial de Estados Unidos finalizará con la salida de Trump de la presidencia en 2029. Pues, según las intenciones que el país vecino ha dejado ver durante la renegociación del T-MEC, su objetivo aspira a la reindustrialización de una potencia.
Por ello, el equipo negociador de Estados Unidos ha demandado políticas muy contundentes en materia comercial alegando motivos de seguridad nacional. Con cláusulas como la sección 232, para las autopartes, o 301. Ésta última una estrategia que establece que si un mercado externo es más grande que el local entonces se considera una amenaza.

En ese contexto, de acuerdo con la consultora Ansley, Estados Unidos buscará modificar las reglas relativas al contenido regional. Priorizando un aumento del contenido producido en ese país.
En lo relativo a la industria automotriz esto podría significar que Estados Unidos busque que la mayoría de las autopartes, y componentes electrónicos de los vehículos que circulan en la región sean manufacturadas ahí.
Finalmente, durante el INA PAACE Automechanika 2026, Juan Carlos Baker consideró que con las revisiones anuales del T-MEC, México cuenta con una herramienta única de negociación. Y que el rechazo a la renovación, no representa un riesgo inminente para México.
Por ello, los los líderes del sector no deben entrar en pánico, sino estudiar la reacción del mercado ante las decisiones de Estados Unidos.
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