
La batería es uno de los componentes más importantes a la hora de elegir un vehículo eléctrico. A los consumidores no sólo les importa su rendimiento, sino también a qué ritmo se desgastan y qué tan seguras son.
Durante la tercera sesión del taller “El ecosistema de la electromovilidad”, Areli Sánchez, directora legal de TIP México; Francisco Sosa, gerente de desarrollo e innovación en CESVI México y Brenda Bravo Trejo, jefa de Oficina de la EMA Electromovilidad Asociación abordaron la realidad de las baterías. Los expertos hablaron sobre el costo de reemplazo, su autonomía, el rendimiento y por supuesto, la seguridad.
¿Cómo cuidar mi vehículo eléctrico?
Francisco Sosa, gerente de desarrollo e innovación en CESVI México, aseguró que la duración de la batería puede llegar a superar los 10 años. Aunque los fabricantes pueden establecer un tiempo de 8 años o 160 mil kilómetros. Dependiendo de la marca.
Por otra parte, la duración también dependerá de la marca del vehículo, las condiciones de operación o los ciclos de carga. Dependiendo de estos factores, el tiempo de duración podría prolongarse hasta los 15 años.
Sin embargo, uno de los puntos clave para extender su vida útil es el tipo y calidad de las recargas.
Por ejemplo, aunque las cargas rápidas permiten recuperar niveles óptimos de las baterías en mínimos de tiempo, generan más calor. Este incremento sustancial y continuo de la temperatura puede acelerar la degradación de las baterías de los vehículos eléctricos.
En contrataste, las recargas “menos potentes”, que toman de entre 4 y 12 horas, permiten que la batería no genere tanto calor.
Por otra parte, el especialista del CESVI México recomendó no cargar la batería hasta el 100%. Y al mismo tiempo evitar que pasen mucho tiempo con niveles mínimos de carga.
Los especialistas recomiendan realizar periódicamente cargas lentas. Sobretodo en vehículos de uso intensivo.
¿Cómo saber si mi batería se desgastó?
Otro concepto relevante es el estado de salud de la batería (SOH), que permite conocer qué porcentaje de su capacidad original conserva.
Para los expertos del taller de Electromovilidad, organizado por Tip México, esta variable será especialmente importante para el mercado de vehículos eléctricos. Ya que permitirá determinar el desgaste de la batería con precisión.

Dicha variable también podría influir en el valor de reventa del auto y ayudaría a tener mayor certeza sobre su vida útil.
Sin embargo, en México todavía existe un vacío regulatorio para establecer un método estandarizado que permita medir y certificar la salud de las baterías para vehículos eléctricos.
En ese sentido, los especialistas señalaron que la Secretaría de Economía trabaja en una posible regulación sobre este tema.
¿Cuándo representan un peligro?
En materia de seguridad, CESVI México destacó que los daños severos pueden representar un riesgo cuando existe una perforación de la batería, sobrecalentamiento, sobrecarga extrema o una manipulación incorrecta.
No obstante, señaló que en más de mil investigaciones de vehículos siniestrados realizadas por el organismo no se han observado casos de perforación de baterías que hayan provocado un incendio.
La capacitación también abordó el impacto ambiental. Aunque la fabricación de un vehículo eléctrico, particularmente por la batería, genera más emisiones inicialmente que la de uno de combustión, los especialistas señalaron que esta diferencia puede compensarse durante el uso.

En promedio, estimaron que las emisiones adicionales de fabricación se compensan después de unos dos años. Aunque depende de las características de cada vehículo.
Con el crecimiento de la electromovilidad, el reto para México no estará únicamente en vender más vehículos eléctricos. Sino también en desarrollar mecanismos que permitan conocer el estado real de sus baterías, garantizar su seguridad y dar certidumbre al mercado secundario.
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