
A pesar de los avances tecnológicos, una parte significativa de las compañías continúan operando con Logística 3.0 en lugar de la 5.0. Una tecnología que en teoría incluye a las cadenas inteligentes, la IA, la visibilidad en tiempo real y los ecosistemas completamente integrados.
Para Paola Núñez, vicepresidenta de Soy Logístico, esto constituye uno de sus principales problemas.
En el papel, la transformación parece estar resuelta. Existen sistemas implementados, tableros activos y procesos digitalizados. Las empresas pueden mostrar plataformas, reportes automatizados y soluciones de analítica avanzada. Pero cuando se observa el día a día de la operación, se revela una brecha profunda: la información sigue fragmentada, las decisiones no están sincronizadas. Los tiempos de reacción son lentos y los equipos aún dependen de Excel, correos electrónicos y llamadas telefónicas para coordinar lo crítico” Para paola Núñez, vicepresidenta de Soy Logístico
La experta señaló en “La voz de los expertos” que la cadena no está conectada, sino parchada. Lo cual genera una falsa sensación de control y modernidad.
Para los proveedores logísticos esta falta de modernización se ha traducido, en la práctica, en un obstáculo para optimizar sus operaciones. Convirtiendo, el concepto de visibilidad en un estandar aspiracional.
“Cada minuto que se pierde en detectar un problema y actuar sobre él se traduce en costo, desperdicio, inventario innecesario o pérdida de nivel de servicio. Se generan reportes que explican lo que ya pasó cuando el costo ya fue absorbido, el retraso ya ocurrió y el cliente ya lo percibió. Y en supply chain, el tiempo no es solo un factor operativo: es margen”, agregó Núñez.
Flata de tecnología, un obstáculo
Núñez asegura que la logística de hoy debe buscar eficiencia. Tanto en el transporte como en los procesos para alcanzar KPI.
En ese sentido aseguró que no se debe perder de vista el objetivo de la organización en procesos anticuados que se traducen un incremento de costos.
La logística, dice, necesita liderazgo que sepa guiar y aplicar la transición tecnológica. En esa área destaca la efectividad del supply chain, una de las pocas funciones con visibilidad end to end real. Desde la demanda hasta la planeación, producción y transporte.
El cambio no es técnico: es organizacional. Implica romper silos, redefinir KPIs, cuestionar estructuras y cambiar la forma de decidir. Por eso muchas empresas invierten en tecnología, pero siguen operando igual.

Las organizaciones que avanzan no son necesariamente las que más gastan, sino las que ejecutan tres principios clave: una sola fuente de verdad, decisiones en tiempo real y un ecosistema integrado.
Cerrar la brecha hacia Logística 5.0 no depende de otro sistema. Depende de quién esté dispuesto a liderar el cambio.
Te invitamos a leer más

