Marcela Barreiro, presidente y CEO de Daimler Truck México, afirmó que la disponibilidad de los camiones es un componente muy importante dentro de la productividad de las flotas durante el CIIAM 2026: una empresa puede incorporar más unidades y aun así perder rentabilidad debido ala falta de capacidad operativa. En otras palabras cuando parte de las unidades permanece fuera de ruta por falta de refacciones, servicio, mantenimiento o inseguridad.
“Nuestros clientes ya no buscan tener más unidades, sino quieren ser más eficientes; incluso más camiones no significa tener una mejor flota. Sin embargo, más datos sí, una mejor ruta sí, o tener tus unidades siempre en trayecto. Muchos de nuestros transportistas nos comparten que tienen flotas con un cierto número de unidades, considerando un porcentaje de inseguridad que se las van a robar. Otro porcentaje va a estar fuera de ruta porque no van a haber las refacciones, porque no va a haber el servicio.”
En ese sentido, Daimler Truck busca reducir esas salidas de operación utilizando la información generada por los vehículos para anticipar necesidades de mantenimiento. Marcela Barreiro sostuvo durante el XXIV Congreso Internacional de la Industria Automotriz en México, organizado por la Industria Nacional de Autopartes (INA), que las diferencias entre rutas y operaciones impiden aplicar una misma solución a todas las flotas.
“En vez de tener mantenimientos reactivos, esta información y estos datos nos permiten ser mucho más predictivos. Sin embargo, es un aprendizaje diario con cada una de las flotas; no hay una receta que para todos aplique igual porque cada uno tiene rutas y logísticas completamente diferentes”, señaló.
Marcela Barreiro en el CIIAM 2026: una flota más grande no siempre es más eficiente
Los tractocamiones Freightliner permanecen conectados y herramientas como Enlace Freightliner generan información sobre su operación. Sin embargo, el volumen disponible llegó a superar la capacidad de algunos clientes para procesarlo. Marcela explicó ante los asistentes del CIIAM 2026 que las alertas podían recibirse con tal frecuencia que dejaron de facilitar la administración de las unidades.
“El nuevo combustible de las unidades son los datos que arroja el vehículo, pero son datos que no te sirven de nada si los tenemos sólo así. A muchos de nuestros clientes les llegaban tantas alarmas que les ocasionaban más estrés que soluciones y nos decían: ‘No sé qué hacer con toda esta información. Cada dos minutos me llegan datos y datos’.”
Tiempos de recorrido, consumo de combustible, comportamiento de componentes y necesidades de recarga forman parte de la información que los transportistas pueden incorporar a su planeación. Para lograr lo anterior, Daimler Truck utiliza también análisis predictivo en su almacén de partes. Esto tiene el objetivo de conocer el consumo de componentes y anticipar necesidades de inventario.
Ahora bien, autonomía, distancia, infraestructura y condiciones de carretera determinan además dónde puede funcionar una unidad eléctrica y dónde otra tecnología responde mejor a las necesidades de la flota. La presidente y CEO de Daimler Truck México sostuvo que la transición no admite una respuesta idéntica para todos los clientes. Es decir, el diésel continúa dentro del portafolio mientras la compañía trabaja con eléctricos y con desarrollos que utilizan gas e hidrógeno. Aunque cabe mencionar que no todas esas alternativas están disponibles en México.

“Habrá algunos transportistas a los que las unidades eléctricas les funcionen muy bien porque tengan rutas a lo mejor muy controladas, con distancias cortas, donde la autonomía de los vehículos les permita ser mucho más eficientes, y habrá otras flotas donde necesiten otro tipo de tecnología. Nosotros lo que hacemos es ir probando en las distintas rutas, en las distintas realidades de carreteras, en los distintos estados dentro de la República, cuáles funcionan mejor.”
La productividad del transporte también se decide en la ruta
En este sentido, Daimler Truck está utilizando las pruebas con clientes para conocer qué tecnologías responden a determinadas operaciones. Marcela Barreiro, comunicó durante su participación en el CIIAM 2026 que esperar una solución dominante significaría renunciar al aprendizaje que hoy pueden aportar las unidades en condiciones reales de trabajo.
“Si nos sentamos y nos esperamos a ver cuál tecnología va a ser la que rija y esperar a que ya sea la buena y entonces sumarnos, ya vamos muy tarde. Un cambio de tecnología conlleva, como todos los cambios, un poco de miedo, mucho experimento, pero estar entre los primeros nos permite no solamente aprender, sino avanzar y poder tener el tiempo incluso para regresar y corregir. No tenemos todo dominado, no sabemos todo, pero sí podemos ir aprendiendo en este camino.”
Cada recorrido permite contrastar autonomía, consumo, desempeño, mantenimiento y condiciones de carretera antes de extender una solución a otras operaciones. Esa experiencia convierte la ruta en un espacio de validación para fabricantes y transportistas. Cabe mencionar que la infraestructura o el tipo de servicio limitan la aplicación de determinadas tecnologías.
“Los operadores son pieza clave, siempre lo han sido. Son los que deciden qué marca quieren manejar, dónde está una falla, cómo pueden mejorar la logística. Ellos siguen siendo el centro de la operación, de la toma de decisiones. La tecnología tiene que ayudarlos a ellos y a los transportistas, pero no los sustituye.”
Finalmente, la presentación de Marcela Barreiro en CIIAM 2026 cambia la referencia con la que una empresa puede observar su flota. Analizar cuántas unidades están en ruta, qué puede anticipar con la información que producen y cuánto aprende antes de decidir dónde incorporar una nueva tecnología.
Cada kilómetro transporta carga, pero también produce información para decidir cómo hacer más eficiente el siguiente.
Te recomendamos






