
La idea de subir al Metro de la Ciudad de México acompañado por un perro o un gato podría ser una realidad gracias a una ley gubernamental La iniciativa presentada en el Congreso capitalino propone permitir el acceso de animales de compañía al transporte público, incluido el Sistema de Transporte Colectivo Metro.
La diputada Rebeca Peralta León, del Partido Verde Ecologista de México, presentó el pasado 12 de agosto una propuesta para modificar el artículo 80 de la Ley de Movilidad de la Ciudad de México. Los diputados Jesús Sesma Suárez y Manuel Talayero Pariente también respaldan la iniciativa.
El planteamiento busca que los prestadores del servicio público permitan el acceso y traslado de personas acompañadas por sus animales de compañía. Por ello, la propuesta alcanzaría al Metro, Metrobús, Cablebús, RTP, transporte eléctrico y transporte concesionado.
Sin embargo, esto no significa que los usuarios ya puedan subir con sus mascotas al Metro. Ya que la iniciativa apenas inició su camino legislativo y las Comisiones Unidas de Movilidad Sustentable y Seguridad y de Bienestar Animal deberán analizarla antes de emitir un dictamen.
El reto: permitir perros y gatos sin afectar el servicio del metro
La propuesta no plantea una entrada libre y sin condiciones. El nuevo texto establece que las reglas para el ingreso, permanencia y traslado de los animales deberán garantizar la seguridad de los usuarios, la higiene, el bienestar animal y la correcta operación del transporte. Además, esas condiciones no podrán utilizarse para bloquear de manera general el acceso de las mascotas.
La discusión responde a una situación que ya genera diferencias entre los sistemas de movilidad de la capital. De acuerdo a la exposición de la iniciativa, seis de cada 10 hogares capitalinos tienen al menos un animal de compañía. Mientras que las reglas actuales no reconocen de forma expresa la posibilidad de viajar con ellos en el transporte público. Como resultado, cada sistema puede aplicar criterios distintos sobre su acceso.
Así, la propuesta abre un debate que va más allá de permitir perros y gatos en los vagones. También obliga a definir cómo viajarán, qué medidas deberán cumplir sus dueños y cuáles serán los protocolos para evitar riesgos o afectaciones a otros pasajeros.
Por ahora, el Metro de la CDMX no es oficialmente pet friendly. La propuesta deberá superar el proceso legislativo. Y en caso de recibir aprobación, las autoridades tendrán que establecer reglas claras para hacer compatible la movilidad de las personas con el bienestar de sus animales.
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