
La industria mexicana de vehículos pesados inició el año con una desaceleración marcada en producción y exportación de camiones y autobuses nuevos. Reflejando un entorno retador para el sector del autotransporte. De acuerdo con cifras presentadas por la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).
Durante enero de 2026, en México se produjeron 6,793 vehículos pesados, de los cuales 6,653 correspondieron a unidades de carga y 140 al segmento de pasajeros. Es decir, camiones y autobuses nuevos destinados tanto al mercado interno como a exportación. No obstante, esta cifra representa una caída de 51.9% frente al mismo mes del año anterior. Mostrando un ajuste significativo en el ritmo de fabricación.

Descenso en el comercio exterior de camiones y autobuses
En materia de comercio exterior, la industria también registró un descenso relevante. Durante el primer mes del año se exportaron 5,076 vehículos pesados, todos correspondientes al segmento de carga, lo que implica una disminución de 53.8% respecto a enero de 2025. Las exportaciones mexicanas llegaron únicamente a siete países. cifra inferior a la registrada el año pasado, cuando se alcanzaron 14 destinos.
Las cifras también muestran que no se exportaron unidades eléctricas ni a gas natural durante el periodo. Lo que confirma que la transición hacia energías alternativas en vehículos pesados aún mantiene un avance moderado dentro de la industria nacional.

También te puede interesar: Enero negro para el transporte pesado: Ahora, ANPACT reporta caída en las ventas al mayoreo para carga y pasaje
Unidades nuevas
Por otra parte, aunque el mercado de unidades nuevas enfrenta un ajuste, la importación de vehículos usados sigue representando un factor relevante. Entre enero y diciembre de 2025, las importaciones de vehículos pesados usados disminuyeron 14.3% respecto al año previo, sin embargo, el volumen continúa siendo considerable, ya que por cada 100 vehículos nuevos vendidos en México se importan 65.4 unidades usadas, lo que mantiene presión sobre la renovación del parque vehicular nacional.
Especialistas del sector señalan que el comportamiento observado responde a la normalización de la demanda posterior a ciclos de compras fuertes en años anteriores, además de ajustes logísticos y económicos en mercados internacionales que impactan directamente en la producción y exportación mexicana.

Pese al inicio débil de 2026, fabricantes y asociaciones del sector anticipan que la actividad podría estabilizarse conforme avancen los proyectos de renovación de flotas y se reactive la demanda de transporte de mercancías y pasajeros en la región.
Te invitamos a leer más:

