
Laindustria mexicana de vehículos pesados cerró noviembre con una dinámica de exportación marcada por la presión económica y los ajustes normativos que atraviesa el sector. Aunque el volumen sigue en niveles competitivos frente a otros países, el mercado registró una disminución anual de 21.9%, al colocar 10,367 unidades al exterior. De acuerdo a las cifras presentadas por la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones, A.C. (ANPACT).
Desde el inicio del año, el desempeño mostró señales de desaceleración. De todo lo que va del 2025 (hasta noviembre) las armadoras enviaron 103,404 vehículos pesados, lo que representa una contracción de 30.5% respecto al mismo periodo de 2024. Sin embargo, la caída afectó principalmente al segmento de carga, que aportó la mayor parte de los envíos y terminó con retrocesos de doble dígito.
Aun así, México mantuvo su posición como proveedor clave para Norteamérica. Estados Unidos absorbió 97,582 unidades, seguido de Canadá con 3,370, cifras que consolidan a la región como destino natural de la producción nacional.

En contraste, los envíos hacia países latinoamericanos mostraron resultados mixtos: Colombia, Perú y Chile incrementaron compras, mientras que Centroamérica tuvo desempeños irregulares.
Exportación por tipo de unidades
Por tipo de unidades, el mercado estadounidense concentró la demanda de tractocamiones, aunque las exportaciones de este segmento retrocedieron 28.7% en el acumulado anual. El resto de vehículos de carga también bajó 32.7%, mientras que los autobuses prácticamente desaparecieron del flujo comercial, con solo 16 unidades exportadas en once meses.
En cuanto a tecnologías, el sector continúa dominado por el diésel, que representó la gran mayoría de los envíos. Los vehículos eléctricos y los impulsados por gas natural mostraron avances incipientes, pero sintieron con mayor fuerza la desaceleración global. En el periodo enero-noviembre, los eléctricos cayeron 52%, mientras que los de gas natural retrocedieron 38%.

A pesar del entorno adverso, noviembre ofreció un dato que aporta algo de optimismo: las exportaciones crecieron 98.6% frente a octubre, impulsadas por ajustes de inventario y reactivación de pedidos. Aunque la tendencia anual sigue a la baja, la industria confía en que la estabilización económica de Estados Unidos y el proceso de renovación de flotas regionales puedan mejorar el ritmo de envíos durante 2026.
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