Aunque la electromovilidad ha ganado terreno en México, la adopación de estas tecnologías abre nuevas brechas de debate entorno a la eficiencia de la baterías, la regulación y la capacidad de las empresas para adoptarla.
Como líder en la industria del arrendamiento, TIP México está consciente de que los gestores de flotas se enfrentan a obstáculos que impiden su transición hacia la movilidad eléctrica. Entre ellos el desconocimiento sobre el rendimiento real de las baterías, el costo de las unidades o bien la falta de infraestructura.
Por ello, en medio de una transición cada vez más exigente, TIP llama a crear un ecosistema donde también se priorice la regulación y el rendimiento de las baterías. Esto con el fin de que a medida que existe una mayor disponibilidad de vehículos, haya más infraestructura y conocimiento sobre el funcionamiento de los vehículos eléctricos.
Para TIP México, esta evolución abre oportunidades para que el arrendamiento contribuya a incorporar nuevas tecnologías a las flotas empresariales. Al mismo tiempo que permitirá a las organizaciones evaluar el impacto de dichas tecnologías en sus operaciones.
Movilidad eléctrica avanza, pero con suspicacias
En los últimos años el mercado de vehículos eléctricos ha experimentado un boom en ventas. Cifras de la AMDA y AMAVE revelaron que en el primer trimestre de 2026, las arrendadoras adquirieron 3.2% del total de vehículos híbridos eléctricos comercializados en México. Lo cual representó un crecimiento de 65.2% con respecto a 2025.
Aunque la tendencia de comercialización de dichas unidades va al alza, para algunas asociaciones el mayor obstáculo que enfrenta la electromovilidad radica en la regulación de las unidade. Sobre todo de aquellas que proceden de Asia.
La evolución de la electromovilidad requiere que la regulación acompañe el crecimiento de la oferta y de la demanda. El reto está en generar condiciones que permitan ampliar las opciones disponibles para los consumidores y desarrollar un ecosistema competitivo alrededor de estas tecnologías”, comentó Arely Sánchez, Directora de Legal de TIP México.
Por otra parte, la evolución del mercado está acompañada por un creciente aceptación por parte de lo usuarios. En la Segunda Encuesta Nacional de Usuarios de la EMA, el 95% de usuarios encuestados aseguró estar satisfecho con sus vehículos. Principalmente en temas como rendimiento y costos de operación.
Aunque esta tendencia es positiva aún quedan algunas suspicacias, sobre todo con lo relacionado a la batería.
En ese sentido, TIP México señala que el desarrollo de la electromovilidad también plantea la necesidad de construir una cadena de valor para las baterías. Sobre todo una vez que dejan de utilizarse en un vehículo.
Esta evolución será particularmente relevante para el mercado mexicano conforme aumente el número de vehículos eléctricos. Y, con ello, la cantidad de baterías que eventualmente lleguen al final de su primera vida útil.
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