
El transporte farmacéutico en México presenta un reto que va mucho más allá del traslado de mercancías. En el caso de Vantive, la logística representa la posibilidad de que miles de pacientes con insuficiencia renal y terapias de soporte orgánico, reciban mensualmente tratamientos que sostienen su vida.
Desde el Macrocentro de distribución estratégicamente ubicado en Tultitlán, Estado de México. Conecta con las principales rutas carreteras del país. La compañía coordina una operación que moviliza más de un millón de cajas al mes y recorriendo hasta 400 mil kilómetros. Entregando a cada uno de los pacientes, terapias médicas incluso en comunidades de accesos complejos o alejados.
“Nosotros no vendemos un producto, vendemos una terapia”, afirmó Larry Vasco, director general para México, Centroamérica y el Caribe.
La empresa que cumple un año como compañía independiente tras un legado de casi 70 años de terapias renales y soportes orgánicos. Ahora concentran gran parte de su operación logística en el centro de distribución que hoy funciona como el corazón operativo de Vantive.
Macrocentro de Vantive: centro que opera 24/7
La operación nació entre 2015 y 2016, con el objetivo de consolidar tres centros logísticos dispersos en la Ciudad de México. Donde anteriormente se debía mover el producto entre distintos almacenes para abastecer pedidos y mantener inventarios. Lo que provocaba la elevación de costos y tiempos operativos.
En la actualidad, este Macrocentro ocupa 22 mil metros cuadrados, aunque la nave tiene capacidad para crecer hasta 36 mil. Desde este punto, Vantive recibe productos de plantas de México, Estados Unidos y Europa. Además de coordinar exportaciones hacia Centroamérica, Sudamérica y el Caribe.

Más de 110 colaboradores directos forman parte de este centro, y opera bajo un esquema continuo de tres turnos los 7 días de la semana. Todos los días ingresan más de 17 tráileres full, equivalente a 34 contenedores de producto. Mientras que salen más de 75 unidades de transporte para distribución nacional.
La red logística incluye camionetas de última milla, unidades tipo torton, tráileres y operaciones cross dock que permiten redistribuir carga en distintos puntos del país.
“Nosotros tenemos que llegar hasta la casa del paciente, sin importar dónde esté”, explicó José Luis Ramírez Reynoso, Sr. Manager Operations LAN de Vantive.
La logística detrás de la diálisis en casa
La compañía atiende actualmente a más de 36 mil pacientes en México y cerca de 46 mil en la región de México, Centroamérica y el Caribe. De acuerdo con Larry Vasco, el país representa el tercer mercado más grande de Vantive a nivel mundial, después de Estados Unidos y China.
Además, la empresa asegura que participa en el tratamiento de aproximadamente 65% de los pacientes que utilizan terapias de diálisis peritoneal en México.
El modelo de atención domiciliaria obliga a desplegar una infraestructura logística altamente especializada. Cada paciente recibe en promedio 21 cajas mensuales con soluciones médicas, algunas de hasta 18 kilogramos por unidad.

Para completar las entregas, los operadores deben atravesar caminos rurales, puentes improvisados, escaleras o zonas de difícil acceso.
“Tenemos que llegar. No importa lo que pase”, insistió Ramírez Reynoso.
La compañía trabaja con más de 25 proveedores de transporte y utiliza centros de redistribución regionales para reducir tiempos y optimizar rutas. Cerca de 43% de las entregas salen directamente en unidades pequeñas desde Ciudad de México y Zona Metropolitana, mientras que el resto viaja consolidado hacia hubs regionales para la última milla.
Seguridad, monitoreo y control operativo
Debido a la naturaleza farmacéutica de la operación, el centro mantiene protocolos estrictos de seguridad, trazabilidad y control sanitario.
Cada embarque pasa primero por validaciones documentales, controles de calidad, monitoreo de temperatura y sistemas digitales que permiten rastrear ubicación, lote y movimiento del producto en tiempo real.

El almacén opera con flujo unidireccional para evitar cruces de mercancía y cuenta con áreas segregadas para devoluciones, rechazos o productos dañados.
Además, la instalación integra más de 100 cámaras de videovigilancia, monitoreo 24/7 y sistemas automatizados de administración de almacenes que reducen tiempos de descarga y fortalecen la eficiencia operativa.
La seguridad del personal también ocupa un papel central. El sitio acumula más de mil 120 días sin accidentes laborales incapacitantes gracias a protocolos preventivos, barreras de protección especializadas, capacitación constante y controles de operación para montacargas y zonas de carga.
“Nosotros no esperamos a que ocurra un accidente; buscamos prepararnos para evitarlo”, señalaron directivos de la empresa durante el recorrido.
Transporte especializado para pacientes críticos
Uno de los mayores desafíos de la operación consiste en garantizar la continuidad de tratamientos incluso durante contingencias climáticas o bloqueos carreteros.
La compañía mantiene protocolos especiales para emergencias, monitoreo permanente de rutas y comunicación directa con pacientes cuando ocurre alguna interrupción logística.
Durante huracanes o cierres carreteros, el equipo coordina rutas alternas y trabaja junto con autoridades y operadores para localizar pacientes y asegurar la entrega de terapias.
“Lo que hacemos aquí tiene un impacto social enorme”, sostuvo Larry Vasco.
Actualmente, 98% de los clientes de Vantive en México pertenecen al sector público, incluyendo instituciones como IMSS, ISSSTE e IMSS Bienestar.
Para la compañía, la logística dejó de ser solamente un proceso de distribución. Hoy representa una red crítica de atención médica que conecta hospitales, operadores, centros de distribución y pacientes en miles de puntos del país.
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