
El talento técnico, la digitalización y el aprovechamiento de la inteligencia de mercado definirán el futuro del aftermarket automotriz en México y Norteamérica. Esa fue una de las principales conclusiones del panel “Aftermarket Summit”, realizado en el marco de INA PAACE Automechanika México 2026, donde líderes de la industria analizaron los retos y oportunidades que enfrenta el mercado de postventa automotriz.
En el encuentro participaron:
- César Pérez, Vice President Automotive Aftermarket Americas
- Verónica Martínez, Vice President & General Manager, Mexico LATAM de DRiV
- Thomas Kerkhoff, Managing Director de ZF Group
- Gabriel Padilla, director general de la Industria Nacional de Autopartes (INA)
Quienes coincidieron en que el crecimiento del sector dependerá de la capacidad de las empresas para transformar la información del mercado en decisiones estratégicas que fortalezcan la competitividad de la región.
Los especialistas señalaron que la creciente complejidad de los vehículos obliga a fabricantes, distribuidores, talleres y proveedores. Esto para evolucionar hacia modelos de negocio sustentados en datos, diagnóstico avanzado, conectividad y soluciones integrales para los clientes.
Asimismo, destacaron que la prioridad ya no consiste únicamente en ofrecer una autoparte de calidad. Por el contrario, el desafío consiste en construir un ecosistema capaz de reducir los tiempos de reparación, mejorar la disponibilidad de componentes y maximizar el tiempo de operación de los vehículos.
Transformación digital
Durante el panel, los directivos explicaron que la transformación digital permite tomar decisiones más rápidas y precisas. Sin embargo, advirtieron que la tecnología por sí sola no garantiza el éxito si las organizaciones no cuentan con profesionales capaces de interpretar la información y convertirla en estrategias de negocio.
En ese sentido, al responder cuál debe ser la principal inversión para fortalecer el liderazgo regional, los participantes coincidieron en una misma prioridad.
“Definitivamente yo priorizaría el talento técnico“.
Además, subrayaron que ese talento debe complementarse con herramientas digitales, análisis de datos y capacitación constante para generar mayor valor tanto para las empresas como para los clientes.
La información se convierte en el principal activo del mercado de postventa
Los panelistas afirmaron que el aftermarket atraviesa una transformación profunda que cambiará la manera en que fabricantes y distribuidores generan valor para sus clientes.
Explicaron que el modelo tradicional, enfocado únicamente en vender una autoparte para resolver una falla mecánica. Además de la evoluciona hacia un esquema donde la experiencia del cliente, el soporte técnico, el diagnóstico remoto y la analítica de datos adquieren un papel cada vez más relevante.
En consecuencia, el verdadero diferenciador ya no será únicamente el componente físico. Sino la capacidad de anticipar fallas, optimizar inventarios y ofrecer soluciones preventivas que reduzcan tiempos muertos y costos operativos.
Para alcanzar ese objetivo, los especialistas consideraron indispensable avanzar en iniciativas como el Right to Repair (Derecho a Reparar). Una propuesta que busca facilitar el acceso a la información técnica de los vehículos.
Actualmente, explicaron, gran parte de esos datos permanece en manos de los fabricantes de equipo original (OEM). Situación que limita la capacidad de talleres independientes y distribuidores para realizar diagnósticos más eficientes.
A su juicio, un marco regulatorio que permita compartir esa información fortalecería la competencia, mejoraría la disponibilidad de autopartes y reduciría los tiempos de inactividad de las unidades, beneficiando tanto a consumidores como a toda la cadena de valor.
La remanufactura y la colaboración impulsarán una nueva etapa de crecimiento
Otro de los temas centrales del panel fue el crecimiento de la remanufactura, actividad que gana relevancia no solo por sus beneficios ambientales. Sino también por su capacidad para fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro.
Los especialistas señalaron que este modelo permite ampliar la disponibilidad de componentes, reducir costos y atender mercados internacionales con productos reacondicionados bajo estándares de calidad equivalentes a los de piezas nuevas.
Asimismo, coincidieron en que el futuro del aftermarket dependerá de la capacidad de las empresas para construir alianzas estratégicas que integren tecnología, capacitación, logística e inteligencia comercial.
De igual forma, advirtieron que incluso las marcas con mayor trayectoria deberán reinventar su propuesta de valor.
Explicaron que el prestigio construido durante décadas ya no será suficiente para conservar el liderazgo. Ahora será indispensable complementar esa reputación con asesoría técnica especializada, información confiable, soluciones digitales y una atención personalizada que responda a las necesidades específicas de cada cliente.
Finalmente, los participantes concluyeron que el aftermarket automotriz entra en una nueva etapa en la que el talento especializado, la innovación tecnológica, la inteligencia de datos y la colaboración entre fabricantes, distribuidores y talleres marcarán la diferencia para construir una industria más eficiente, resiliente y competitiva en Norteamérica.
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