La llegada de inversiones atraídas por el nearshoring presiona la movilidad en diferentes estados, generando mayores emisiones. Sin embargo, fomentar un mayor uso de los vehículos eléctricos, públicos y privados, debe estar relacionado con ver a la electromovilidad como un negocio en México que genera empleo y oportunidades para la gente.
Así lo señaló Alejandro Hernández Fonseca, subsecretario de Atracción de Inversiones de la Secretaría de Economía de Guanajuato, en el panel “Liderazgo público regional: gobernanza, nearshoring y el marco 2027”, del Latam Mobility 2026. Principalmente, fomentar la electromovilidad ayuda reducir la descarbonización y promueve la sustentabilidad, dijo.
Por otro lado, “vamos a ponerle nombre y apellido a la institución que va a liderar la estrategia nacional en materia de electromovilidad, que a la vez está casado con la instalación de un proyecto de energía renovable o la instalación de una empresa que va a producir componentes orientados a electromovilidad”.
Decimos ya que el coche del futuro es una computadora con cuatro ruedas, y ahí viene oportunidad para que México, no solamente traiga empresas que produzcan componentes para vehículos eléctricos e híbridos, sino que le apueste al diseño, a traer laboratorios de investigación y desarrollo, centros de ingeniería, etcétera”.
Una electromovilidad en recorridos de mayor distancia
En este sentido, una coordinación entre los tres niveles de gobierno, para diseñar y aplicar mejores reglas es clave, porque hace falta ver a la electromovilidad como un negocio en México que genera empleo y oportunidades para la gente.
Asimismo, ser claros en la demanda y la oferta que existe en el país para los inversionistas, consideró Marco Antonio Del Prete, secretario de Desarrollo Sustentable de Querétaro. Sin olvidar, la regulación, fabricación e instalación de infraestructura para soportar la electromovilidad.
Añadió que “hoy, afortunadamente, ha habido un descenso en el precio de los vehículos eléctricos. No obstante, para transitar hacia una electromovilidad pura, se necesitan cargadores asequibles en tramos de conducción de mayor distancia, no solo en las ciudades. Por ejemplo, en Querétaro se instalaron cargadores en muchos recintos públicos, gratuitos, para que se fomente este mecanismo de transporte”.
Comentó que, aunque en México se están desarrollando vehículos eléctricos, “no nos podemos quedar solo con lo importando, piezas o artefactos que vienen de otros países. Porque en cualquier momento, y más como está el entorno político internacional, un movimiento de las cadenas de proveeduría, como ya nos ha pasado en otras ocasiones, va a hacer que la industria de la electromovilidad se ve afectada”.
La experiencia en el Sureste
Cabe destacar que el Sureste es una muestra de que los proyectos de electromovilidad avanzan en México. Rafael Hernández Jcch, director general del Instituto de Movilidad de Quintana Roo, lideró hace tres años el primer proyecto de autobuses eléctricos en Mérida. Actualmente, trabaja en la segunda ruta eléctrica en Chetumal, conocido como MOBI.
Sin embargo, señaló que en el Sureste es muy complicado que el CAPEX se vea reflejado en la oferta de energía, en comparación con la Ciudad de México, donde se ve hasta tres veces más. Otro aspecto clave es tener una sola política pública nacional y un solo programa, para seguir haciendo un checklist a nivel estatal.
Por otra parte, una ventanilla única de trámites para proyectos de electromovilidad lo facilitaría todo. “Los trámites que tenemos que hacer son tremendos en todos los sentidos”, señaló el funcionario. Además, no hay una partida especial para movilidad.
Finalmente, el estado óptimo de las vías de circulación en el país también contribuye a tener más calles seguras, humanas y en mejor estado, priorizó David Aísa, secretario de Movilidad e Infraestructura de la Ciudad de Puebla.
“Puebla Capital tiene una tasa de crecimiento importantísimo, pero hace falta pavimentar 11 mil 200 cincuenta. Entonces, trazamos un programa de hacer casi 5 mil vialidades e incluye la reconfiguración geométrica de las calles. Trabajamos con los tres ejes de gobierno y también con Pemex, “que nos dona asfalto y así podemos hacer calles mucho más económicas”.
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