
El primer trimestre de 2026 ha marcado un inicio difícil para la industria del transporte en México. Ya que ha enfrentado una caída significativa en la comercialización y producción de vehículos pesados, mientras los costos operativos continuaron al alza.
De acuerdo con cifras de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), las ventas al mayoreo cayeron cerca de 30% durante el primer bimestre del año. Y al mismo tiempo, la producción y las exportaciones registraron contracciones de hasta 50% en el mismo periodo. Evidenciando una menor demanda interna y un entorno de mayor cautela en la inversión.
“La industria del transporte enfrenta un ajuste operativo importante. La caída en ventas refleja una presión más profunda sobre la rentabilidad”, explicó María de los Ángeles Useche Serrano, directora comercial de Total Protect.
Se eleva el costo del diésel
Por su parte, el costo del diésel se mantuvo alrededor de los 28 pesos por litro. Esto durante los primeros meses del año. Teniendo como consecuencia, el incremento de los gastos operativos de forma directa en flotillas. Haciendo que el gobierno federal aplicara estímulos fiscales para contener el impacto en los combustibles y sostener la operación del sector.
De la misma manera, el financiamiento comenzó a ganar terreno. Proyectando un crecimiento cercano al 40% en esquemas de crédito y arrendamiento. Permitiendo a las empresas renovar unidades sin comprometer su liquidez. Sin embargo, este recurso no resuelve por completo los retos operativos.
Haciendo que la falta de visibilidad en la operación se convierte en un factor crítico.
“Muchas empresas toman decisiones sin claridad sobre lo que ocurre en cada trayecto, y eso, en un entorno de costos elevados, resulta determinante”, señaló Useche.
Replanteo de operaciones en la industria del transporte
Por su parte, las empresas comenzaron a replantear su operación. El incremento en el precio del combustible obligó a analizar cada recorrido, cada parada y cada hábito de conducción. Resultando con la aceleración del sector en la adopción de herramientas tecnológicas enfocadas en monitoreo y análisis de datos.
Gracias a estas soluciones, las compañías identifican consumos elevados, tiempos muertos con el motor encendido y desviaciones de ruta. Con la posibilidad de corregir ineficiencias y optimizar recursos en tiempo real.
“Cuando no se mide, no se corrige, y eso impacta directamente la rentabilidad”, agregó Useche.
Fortalecimiento de la seguridad
El monitoreo constante permite prevenir incidentes y mejorar la capacidad de respuesta ante riesgos en carretera. Contribuyendo a una operación más estable.
La eficiencia ya no depende únicamente del tamaño de la flota, sino de la capacidad de anticiparse.
“Las empresas que entienden su operación en tiempo real logran sostener márgenes en un entorno presionado”, concluyó Useche.
Resumiento el primer trimestre de 2026 deja una señal clara: la industria del transporte en México continúa en movimiento, pero bajo un enfoque más preciso en costos, eficiencia y control operativo.
También te puede interesar:

