
Mover más del 55% de la carga de México por carretera ya no es sostenible, menos con la presión que el nearshoring provoca en la manufactura de alto valor. Así, optimizar el transporte pesado de forma aislada se quedó corto, haciendo necesario estructurar cadenas de suministro resilientes.
En este sentido, César Pedrero, director de Logística Planta Santiago de Daimler Truck México, propone en un espacio en SoyLogístico Asociación, armar esquemas híbridos camión-tren. Asimismo, introducir analítica e Inteligencia Artificial en los procesos de aduanas. También amarrar contratos robustos con los 3PL para blindar la operación en la frontera con Estados Unidos sin inflar los costos.
Redes multimodales para mejorar el movimiento de carga
Primero, para transformar el nearshoring en una ventaja competitiva es dejar de pensar en México como un modelo truck-only. Es decir, diseñar la red logística desde el origen del proveedor hasta la línea de ensamble considerando camión, ferrocarril, intermodal y plataformas de consolidación regional.
Los fabricantes más avanzados están desarrollando hubs logísticos interiores ubicados cerca de clústeres industriales, donde se consolidan flujos de múltiples proveedores para alimentar esquemas intermodales. Este enfoque permite ganar economías de escala, mayor confiabilidad en tiempos largos y un mejor equilibrio entre costo, velocidad y emisiones.
Esto indica que mover más de 55% de la carga de México por carretera ya no es sostenible, pues limita la eficiencia sistémica y genera vulnerabilidad ante disrupciones de capacidad o seguridad.
Además, la multimodalidad solo funciona si va acompañada de control towers, TMS integrados con railroads y planeación colaborativa con proveedores Tier 1 y Tier 2. Cuando se mide la cadena en términos de door-to-door reliability, los modelos camión–ferrocarril resultan superiores para trayectos largos hacia la frontera o el centro de EU, en costo total como en estabilidad operativa.
Migrar hacia intermodal en México
Principalmente, se deben clasificar los materiales a embarcar bajo un enfoque de segmentación logística. Componentes voluminosos, con demanda estable y bajo requerimiento de urgencia son candidatos claros para ferrocarril o intermodal.
Y se debe trabajar on operadores ferroviarios y 3PL intermodales para asegurar capacidad garantizada y puntos de transbordo seguros fuera de hubs saturados, como Manzanillo. Esto implica rediseñar rutas y salir por puertos alternos o rampas interiores.
Se deben utilizar modelos de Total Landed Cost ampliado, incorporando riesgo de robo y variabilidad de lead time, Así como impacto en inventarios de seguridad y riesgo de paros de línea.
Cuando se incluyen estos factores, la sobredependencia del camión —especialmente en rutas largas desde el Bajío o Manzanillo— resulta frecuentemente más costosa que esquemas intermodales bien diseñados, aunque el rate inicial sea menor en carretera.
Integrar sistemas digitales en la frontera México–EU
En operaciones automotrices de alto valor, la frontera ya no se gestiona de forma reactiva. Las mejores prácticas combinan certificación, digitalización predictiva y estandarización operativa. El verdadero valor de programas como OEA en México y CTPAT en EU aparece cuando se integran a sistemas digitales.
Se observan mejoras tangibles al invertir en analítica avanzada e IA/ML aplicada a aduanas para predecir desviaciones documentales, clasificaciones erróneas o riesgos en pedimentos antes de que crucen.
Complementando esto con pre-clearance, validaciones anticipadas y control documental centralizado. Lo cual ha reducido tiempos de cruce y riesgos de cumplimiento de manera medible.
La estandarización de procesos con agentes aduanales, transportistas y plantas —usando conceptos de aduana virtual o paperless customs— beneficia porque hay menos dwell time, mayor fluidez y mejor control para partes críticas de alto valor.
Seguridad y trazabilidad
Con un framework único de gestión de riesgos, la diferencia no es el proceso, sino el nivel de exigencia. Es decir, geocercas dinámicas, monitoreo en tiempo real, custodia selectiva, sellos electrónicos y auditorías de ruta se activan según criticidad del material.
Para que esto sea costo-efectivo, estas medidas se tratan como requisitos contractuales estándar, claramente definidos en contratos con transportistas y 3PL. Esto es: SLA de visibilidad, tiempos de respuesta ante incidentes, certificaciones mínimas (OEA, CTPAT, ISO 28000) y penalizaciones claras.
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