
Chery SA, uno de los mayores exportadores de vehículos en China, comprará la planta de Nissan en Rosslyn, Sudáfrica.
Con ello, el conglomerado, dueño de marcas como JEACOO u OMODA o Chirey, amplía su capacidad de producción fuera de China. Al mismo tiempo, Nissan podrá transferir sus operaciones, incluido su personal y su cadena de proveedores, a la marca asiática.
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El acuerdo de compra podría concluir a finales de 2026. Y también incluye la adquisión por parte de Chery de los terrenos circundantes a la planta Rosslyn así como una fábrica de estampado.
Aunque el monto de la transacción aún no se ha dado a conocer, la armadora nipona ya ha adelantado los beneficios del acuerdo. Destacando que sus colaboradores conservarán sus empleos en igualdad de condiciones.
Así mismo, la industria automotriz sudafricana podrá seguir contando con el impulso tecnológico que necesita.
Por otra parte, con la compra de planta de Rosslyn, Chery SA amplía su capacidad de producción y refuerza su presencia en uno de sus dos mercados más importantes en África.
Los factores externos han tenido un impacto bien conocido en la utilización de la planta de Rosslyn y su viabilidad dentro de Nissan. A través de este acuerdo podemos asegurar los empleos de nuestra fuerza de trabajo y preservar las oportunidades para la red de proveedores” Jordi Vila, presidente de Nissan Sudáfrica
Aunque ya no tendrá planta propia, Nissan mantendrá su presencia en el mercado sudafricano a través de puntos de venta y distribuidores.

En los próximos meses, la armadora lanzará nuevos productos, entre ellos Nissan Tekton y Patrol.
Nissan avanza en su reestructura
Cabe señalar que el cierre de la planta de Nissan en Sudáfrica se suma al de CIVAC en México y la de Oppama, en Japón, prevista para 2027.
Los cierres forman parte del plan denominada Re:Nissan a través del cual la armadora ha emprendido un monumental proceso de reestructura.
Cuyo fin primordial es mejorar la rentabilidad de su negocio, reduciendo la capacidad de producción de 3.5 a 2.5 millones de unidades anuales. También contempla prescindir de infraestructuras obsoletas o poco utilizadas para destinar mayor inversión al desarrollo de vehículos de nueva generación. Esto en concordancia con el auge en la demanda de vehículos híbridos y eléctricos.
Se estima que como parte de su reestructura Nissan pase de tener 17 a solo 10 plantas en todo el mundo. Un impacto que significará prescindir de 20 mil empleos , aunque amortizará el impacto de la caída de ventas de Nissan en China y Estados Unidos.
Finalmente, es necesario señalar que es la segunda vez que Chery SA adquiere una planta que perteneció a Nissan. La primera fue la de Barcelona, y ahora su suma la de Sudáfrica.
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