
En la Convención Nacional CANACAR 2025, el organismo señaló que la falta de renovación de flota está impactando severamente en el futuro del autotransporte de carga; la ausencia de políticas públicas e incentivo fiscales que estimulen la renovación de las flota resta competitividad al sector frente a Estados Unidos y Canadá.
Miguel Ángel Martínez Millán, presidente de CANACAR, recordó que desde que asumió la presidencia hace tres años, la renovación de la flota ha sido un eje rector de su gestión. En este tiempo, explicó, la cámara ha trabajado en propuestas de incentivos fiscales y en el control de vehículos usados importados, pero la falta de avances ha mantenido al sector en un estado de colapso.
Tenemos una flota obsoleta que ya cumplió más de dos décadas y que nos agrava la situación. A esto se suma la importación de vehículos usados desde Estados Unidos en condiciones de libertinaje que nos impacta de manera muy negativa”, advirtió el presidente de la CANACAR
La renovación de flota: un eje rector del presidente de la CANACAR desde hace tres años
Miguel Ángel Martínez enfatizó que la renovación de flota es un proyecto sostenido desde el inicio de su administración en la CANACAR.
Explicó que la Cámara ha insistido en propuestas de política pública con incentivos fiscales, reglas claras para la importación de vehículos y la digitalización de trámites. Sin embargo, la falta de avances ha permitido que la problemática se agrave y hoy sea un factor central del colapso que enfrenta el sector.
Camiones usados importados un peligro para las carreteras
El ingreso de camiones usados provenientes de Estados Unidos es, en palabras de la CANACAR, una de las principales causas del colapso. Estas unidades, descartadas en su país de origen, llegan a México con tecnologías caducas y altos costos ocultos de operación.
El presidente de la CANACAR señala que esto se ha vuelto una competencia desleal. Es decir, impide a las empresas invertir en vehículos modernos y distorsiona el mercado.
“Estamos muy cerca de lograr que se clarifiquen las reglas de importación. No se trata de frenar el comercio, sino de garantizar que los vehículos que ingresen no representen un retroceso para el sector mexicano”, señaló Miguel Ángel.
Incentivos fiscales punta de lanza para la competitividad
La propuesta de CANACAR al Gobierno Federal es clara: implementar depreciación inmediata en la compra de unidades nuevas. Esta medida permitiría a las empresas liberar liquidez, acelerar la renovación de flota y colocar seminuevos en mejores condiciones en el mercado secundari
Ahora bien, de acuerdo con la cámara, este esquema, junto con reglas claras de importación, es indispensable para revertir el deterioro.
Trámites lentos, y renovación de la flota frenan competitividad del sector
El proceso de renovación también se ve obstaculizado por la falta de placas y permisos. En otros términos se ha obligado a que unidades nuevas circulen hasta 180 días con documentos provisionales. Sin duda, esto genera riesgos operativos y abre espacio a la corrupción.
“Cuando tenemos un proceso tan complejo en temas de documentación, esto se presta precisamente para la extorsión a lo largo y ancho del país”, denunció Martínez Millán.
Por ello, la cámara insiste que la digitalización de trámites es un paso indispensable para agilizar operaciones y cerrar espacios a prácticas ilegales.
La CANACAR fue categórica: la renovación de flota no es un pendiente, es una urgencia que define la supervivencia del sector.
Con más del 80% de las mercancías movilizadas por carretera, operar con unidades envejecidas significa más accidentes, mayores emisiones, costos de mantenimiento insostenibles y pérdida de competitividad.
Finalmente, lo expuesto en la Convención Nacional CANACAR 2025 confirma que el problema de los usados importados, los trámites lentos y la ausencia de incentivos fiscales no son piezas aisladas. En otras palabras, el transporte de carga mexicano está en un estado de colapso estructural y de no tener acciones concretas el impacto será crítico.
Modernizar la flota es la única salida sostenible para garantizar la competitividad del transporte de carga y, con ello, la estabilidad de la economía nacional”, concluyó el presidente de CANACAR.
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