Isuzu Motors de México entra al mercado interno de pickups con la presentación de la D-MAX, un vehículo comercial ligero importado de Thailandia con el que la compañía busca extender hacia nuevos clientes la experiencia que ha construido en motores diésel, camiones, servicio especializado y disponibilidad de refacciones.
La llegada de la D-MAX introduce a Isuzu en una categoría donde compiten modelos con una presencia consolidada. Nissan NP300 encabezó las ventas del segmento entre enero y junio con 23 mil 136 unidades, seguida por RAM 1200, Chevrolet S10, Toyota Hilux Doble Cabina, RAM 700 y L200 de Mitsubishi.
Tendrá un rango aproximado de 550 mil a 695 mil 800 pesos, de acuerdo con la versión seleccionada. Los precios y el equipamiento específicos deberán consultarse en la red de concesionarios.
Una gama para trabajo, flotillas y movilidad personal
D-MAX llega en tres versiones s: SE, HL y DX, con configuraciones orientadas al trabajo, el uso mixto y una mayor dotación de confort.
La versión SE tendrá cabina sencilla y tracción 4×2, con una batea de mayor espacio y un planteamiento dirigido principalmente a actividades productivas. La gama también incorporará alternativas 4×4, así como transmisiones manual y automática, dependiendo de la configuración.
La HL buscará atender a clientes que utilizan la pickup como herramienta de trabajo durante la semana y como vehículo personal para viajes o recreativo. La DX ocupará la parte superior del portafolio, con un mayor nivel de equipamiento y una orientación hacia el confort y la experiencia de conducción.
Yoshihiko Watanabe, presidente del Consejo y director general ejecutivo de Isuzu Motors de México, sostuvo que la nueva gama conserva los atributos técnicos desarrollados por la compañía en vehículos comerciales.
“Como fabricante de vehículos comerciales, Isuzu ha trasladado su probada filosofía de ingeniería a sus pickups, proporcionando una resistencia que responde de manera confiable incluso bajo las condiciones más severas”.
La estrategia permitira a Isuzu penetrar cn mayor fuerza el mercado de carga ligera en país. Mientras sus camiones atienden principalmente actividades de distribución, transporte y logística, la D-MAX permitirá acercarse a operaciones de menor escala. Es decir, negocios familiares, profesionales independientes y usuarios que requieren una unidad para distintas funciones.
36 concesionarios respaldan el lanzamiento de la nueva D-MAX de Isuzu
La D-MAX será comercializada mediante los 36 concesionarios de Isuzu en México. La marca comenzó a abrir su venta en la red y prevé contar con unidades disponibles de manera generalizada durante la primera mitad de agosto.
El despliegue comercial se apoyará en la infraestructura posventa que la compañía ha construido durante más de dos décadas de operación en el país. Isuzu colocó el servicio técnico, la disponibilidad de refacciones y el conocimiento de sus motores diésel como elementos centrales de su estrategia para competir en pickups.
“Estamos convencidos de que este confiable soporte posventa es uno de los valores más grandes que Isuzu ofrece a nuestros clientes”, afirmó Watanabe.
La marca no cuenta con una financiera propia para la D-MAX, pero ofrecerá distintas alternativas mediante alianzas con instituciones financieras. Los planes estarán disponibles a través de los concesionarios y se definirán de acuerdo con el perfil y las necesidades de cada cliente.
Isuzu acumula más de 60 años de experiencia en el desarrollo de pickups, mientras que la D-MAX se comercializa en más de 120 países. La compañía busca utilizar esa escala internacional como respaldo para atender las condiciones de operación, caminos y climas del mercado mexicano.
México un mercado clave para Isuzu Motors
Junichi Kubo, presidente de Operaciones Internacionales de Isuzu Motors, definió a México como uno de los mercados prioritarios para la compañía dentro de América Latina y destacó el potencial de crecimiento de largo plazo de la nueva línea.
Yohei Kato, gerente general del Departamento de Vehículos Comerciales Ligeros de Isuzu Motors Limited, señaló que la pickup permitirá a la marca responder no solo a las necesidades del trabajo, sino también a requerimientos de movilidad cotidiana, viajes y actividades personales.
La ventaja de la firma japonesa es la reputación y fidelidad que ha consolidado con los clientes del segmento de camiones y motores diésel . Así como la capacidad de carga, seguridad, consumo, mantenimiento, valor de reventa y cobertura posventa.
La entrada de la D-MAX, sin embargo, confirma una ampliación estructural de su negocio en México: Isuzu ya no buscará participar únicamente en el transporte de mercancías mediante camiones, sino también en la operación cotidiana de empresas, flotillas y usuarios particulares.
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