Durante el primer día del XXIV Congreso Internacional de la Industria Automotriz en México (CIIAM 2026), mismo que resultó organizado por la Industria Internacional de Autopartes (INA), se revelaron cifras en cuestión de la producción de autopartes. Cifra que revela que dicha industria podría superar los 125 mil millones de dólares al cierre de 2026, representando un crecimiento cercano al 5% en comparación con el 2025.
Esta cifra llega en un contexto en el que México enfrenta una oportunidad decisiva para consolidar su posición dentro de la industria automotriz de Norteamérica. Sobre todo en un momento que se encuentra marcado por la revisión del T-MEC.
De la misma manera, en el sector de las exportaciones hacia Estados Unidos, se habló de una cifra que podría superar los 108 mil millones de dólares. Mientras que la inversión extranjera acumulada entre 2018 y 2026, rebasó los 22,700 millones de dólares.
Para Francisco González Díaz, presidente ejecutivo de la INA, la fortaleza de manufactura construida por México, es una plataforma importante, sin constituir una garantia de competitividad para el futuro.
“Lo que construimos hasta hoy no garantiza lo que construiremos mañana. El desafío ya no consiste solamente en producir más: consiste en generar más contenido regional, más innovación, más tecnología, más desarrollo de proveedores y empleos de mayor valor agregado”.
La INA es contundente con su mensaje dentro del contexto de transformación profunda de la industria. En la que la inteligencia artificial, los semiconductores, el software y la conectividad se encuentran en constante modificación de los procesos de producción. A la par que las cadenas globales de suministro se reorganizan, así como las reglas de comercio internacional se encuentran en una etapa de definición.
Industria automotriz estratégica para la economía mexicana
Durante la primera parte del CIIAM 2026, se logró destacar una dimensión de la industria automotriz para la economía nacional. Misma que representa el 20.6% del PIB manufacturero, el 16.4% de empleos y 31% de las exportaciones; sumado a esto de tener incidencias directas en 165 de las 265 ramas de la economía mexicana.
Actualmente el país cuenta con 2,230 unidades económicas aproximadamente, dedicadas a la fabricación de autopartes, misma que conforma una plataforma industrial desarrollada durante décadas que hoy participa en algunas de las cadenas de valor más complejas de Norteamérica.
Ante este panorama, los principales retos que se identificaron en el congreso es el avance de una plataforma predominante manufacturera hacia un ecosistema capaz de generar mayir valor agregado, tecnología, ingeniería y proveeduría regional.
“La siguiente etapa de México no puede medirse únicamente por cuánto producimos o exportamos, sino por cuánto valor somos capaces de generar dentro de nuestra propia región”.
T-MEC: integración con competitividad
En el contexto de la revisión del T-MEC, se ha ocupado como un lugar central en el CIIAM 2026. Donde se ha destacado que la industria automotriz en los países que lo integran, actualmente funciona como un sistema productivo profundamente integrado. Mismo donde los componentes y procesos cruzan las fronteras antes de llegar al vehículo terminado.
Es en este punto donde la certidumbre de largo plazo y las reglas comerciales, que conservan la competitividad internacional a nivel regional. Serán fundamentales en las decisiones de inversión a futuro.
Como parte de la discusión, se pudo advertir sobre los nuevos requisitos en el contenido regional. Esto sin considerar costos, tiempos de transición y condiciones competitivas frente a otras regiones. Mismas que podrían incrementar los costos de producción, así como la reducción de la flexibilidad de las cadenas de suministro.
“Norteamérica no compite país contra país; compite como plataforma productiva frente al resto del mundo. La integración regional debe convertirse en una ventaja competitiva, no en un costo adicional para producir en la región”.
En esta forma, el fortalecimiento de proveedores Tier 2 y Tier 3, la incorporación de empresa productivas mexicanas nuevas a las cadenas productivas. Así como el desarrollo de ADAS, software, electrónica y vehículos definidos por software resultaron entre las oportunidades principales.
CIIAM 2026 enfatiza en la transformación tecnológica de los vehículos
Los semiconductores son de suma importancia para la industria, desde la electrificación, sistemas avanzados de asistencia, seguridad y la digitalización de la cabina. Ya que estos han incrementado de manera significativa su uso.
En vista al 2030, la proyección del uso de semiconductores incorporado a vehículos, podría crecer más de 40%, alcanzando alrededor de 2,400 componentes, con valor aproximado de 1,600 dólares por vehículo.
Para la INA, esta transformación representa una oportunidad para que México profundice su participación en segmentos de mayor contenido tecnológico, fortaleciendo la resiliencia de las cadenas de suministro de Norteamérica.
“La competencia industrial de los próximos años no será únicamente por plantas. Será por talento, tecnología, semiconductores, software, energía, proveedores e innovación. México tiene que competir por todos ellos”.
CIIAM 2026: construir la siguiente etapa de Norteamérica
El XXIV Congreso Internacional de la Industria Automotriz en México reunió este 29 y 30 de septiembre en la Ciudad de México a representantes de empresas, organismos empresariales, autoridades y especialistas de México, Estados Unidos, Canadá y otras economías. Para analizar geopolítica, comercio, cadenas de suministro, manufactura avanzada y transformación tecnológica.
En su apertura, INA planteó que el reto de la región no consiste únicamente en preservar la integración alcanzada durante las últimas décadas, sino en utilizarla como plataforma para una nueva etapa de inversión, innovación y desarrollo productivo.
“Integrarnos más no significa depender más. Significa producir mejor, innovar juntos y generar mayor valor para nuestra región”.
Para INA, el mensaje que surge del primer bloque del CIIAM 2026 es claro:
Norteamérica ya construyó una de las plataformas automotrices más integradas del mundo. El siguiente desafío es convertir esa integración en la plataforma industrial más competitiva, innovadora y resiliente del mundo.
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