
La renovación de la flota de vehículos pesados en México se encuentra enfrentando un pendiente que ANPACT considera fundamental: retirar las unidades antiguas mediante un proceso de chatarrización.
Durante la conferencia de prensa de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) y la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), sobre los resultados de agosto de 2026. Rogelio Arzate, presidente ejecutivo de ANPACT, señaló que la flota federal registra una edad promedio de 19.3 años. Esto de acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.
El directivo explicó que el organismo trabaja con las autoridades para desarrollar mecanismos que permitan avanzar en la chatarrización. Pues este proceso debe acompañar los programas que actualmente impulsan la compra de unidades nuevas.
“Lo que hace falta para cerrar la pinza” dentro de la renovación de flota es precisamente la chatarrización, señaló Arzate durante la ronda de preguntas y respuestas.
El planteamiento adquiere relevancia porque la industria busca renovar un parque vehicular que acumula años de operación. Mientras el financiamiento todavía representa un reto para los transportistas.
Además, ANPACT impulsa programas de garantías y depreciación acelerada como herramientas para facilitar la renovación. Sin embargo, Arzate dejó claro que el sector todavía necesita avanzar en el retiro de las unidades antiguas.
Inventarios y renovación de vehículos pesados: el otro frente
La conferencia también puso sobre la mesa la diferencia entre el comportamiento de las ventas al mayoreo y al menudeo.
Guillermo Rosales, presidente ejecutivo de AMDA, habló sobre esta situación: mientras el mayoreo registra crecimiento, el menudeo todavía enfrenta dificultades. También reconoció que los distribuidores mantienen inventarios importantes, aunque aseguró que el problema perdió intensidad frente al cierre de 2025 y el inicio de 2026.
Rosales explicó que el volumen de inventario cambia según el distribuidor, la marca y el modelo. No obstante, espera que los inventarios disminuyen durante el cierre de 2026 conforme mejore la venta al menudeo.
La respuesta resulta relevante para el proceso de renovación, ya que el mercado necesita colocar las unidades nuevas mientras el parque vehicular continúa con una edad promedio elevada.
Por otra parte, sobre el cuestionamiento sobre qué tanto influye la necesidad de renovar las flotas frente a la incertidumbre económica. Y si existe una demanda capaz de sostener el mercado pese a las dificultades de financiamiento.
Arzate respondió que la incertidumbre afectará al sector durante 2025, pero consideró que los programas actuales ofrecen mayor certidumbre a las empresas.
Mil millones de pesos para depreciación acelerada
Sobre cuántas unidades se han renovado mediante Plan México, Arzate no proporcionó una cifra de vehículos.En cambio, explicó que el programa de depreciación acelerada cuenta con 2 mil millones de pesos asignados. Y que el sector ya alcanzó alrededor de mil millones de pesos.
El directivo explicó que resulta complicado convertir ese monto en una cantidad de unidades porque el programa contempla diferentes tipos de vehículos y cada uno tiene un valor distinto.
Además, destacó los resultados del programa de garantías dirigido principalmente al llamado “hombre camión” o “familia camión”.
De acuerdo con Arzate, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes realizó 177 validaciones. De ellas, 119 cumplieron los requisitos y 112 casos resultaron elegibles.
El programa, añadió, avanza con la participación de la Secretaría de Economía y Nacional Financiera.
La chatarrización busca sacar a los vehículos más antiguos
Arzate explicó que ANPACT mantiene conversaciones con Nacional Financiera y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes. Con la finalidad de identificar oportunidades relacionadas con la chatarrización.
Incluso, comentó que representantes del sector visitaron recientemente una empresa chatarrizadora para conocer sus procesos y capacidades.El objetivo consiste en complementar los incentivos para comprar vehículos nuevos con un mecanismo que permita retirar unidades antiguas del parque.
En este contexto, la industria también apuesta por la depreciación acelerada hasta 2030, debido a su vinculación con Plan México. Para Arzate, este horizonte brinda mayor certidumbre a las empresas que planean sus inversiones.
Asimismo, ANPACT busca mejorar las condiciones de financiamiento mediante programas de garantías y acuerdos con las financieras de las propias marcas. Aunque reconoce que todavía necesita sumar a otras instituciones financieras.
Así, la discusión sobre la renovación de los vehículos pesados no termina en las ventas de unidades nuevas. Las respuestas ofrecidas durante la conferencia colocaron sobre la mesa otro desafío: sacar de circulación las unidades antiguas para que la renovación realmente reduzca la edad de una flota que ya promedia 19.3 años.
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