Ante la revisión del T-MEC, ¿qué tan preparada está tu operación logística? Porque las mercancías no han dejado de cruzar la frontera entre México, Estados Unidos y Canadá.
Basta mencionar que, en julio pasado, el comercio transfronterizo de mercancías entre Estados Unidos, México y Canadá alcanzó 157.6 mil millones de dólares (mdd), 18.8% más frente al mismo mes de 2025. De ese total, 94.8 mil mdd correspondieron al intercambio EU-México, que aumentó 27.5% interanual.
Para Ilan Epelbaum, director general de Mail Boxes Etc, el sector de la logística enfrenta el reto deben seguir moviendo mercancías en un corredor comercial de enorme escala. Mientras algunos de los criterios que podrían definir su operación futura continúan bajo negociación.
Este escenario no debería llevar a las empresas a intentar anticipar el resultado de las negociaciones, sino a pensar que ante la revisión del T-MEC, ¿qué tan preparada está tu operación logística?
“Puede que las reglas todavía no hayan cambiado, pero las empresas ya pueden identificar qué parte de su operación sería más sensible si cambiaran. Es decir, qué productos dependen de determinados proveedores, qué documentación requieren y cuánto margen tienen para absorber una modificación”, explica Epelbaum.
No todas las empresas tienen la misma exposición. Una operación que depende de determinados insumos, proveedores o cruces fronterizos necesita saber exactamente dónde están sus puntos de sensibilidad. La preparación comienza por mapearlos, no por esperar a que aparezca el cambio”.
Los datos del comercio que indican que la preparación de las empresas importa mucho
La magnitud del comercio ayuda a dimensionar por qué esa preparación importa: en el mes de referencia, 74.6 mil mdd del intercambio entre EU-México se movilizaron por carretera, frente a 6.1 mil mdd por vía marítima y 2.7 mil mdd por vía aérea.
Además, entre enero y julio de 2026, las exportaciones mexicanas hacia EU sumaron 394.5 mil mdd, 28.4% más que durante el mismo periodo de 2025 de acuerdo con Banxico. En tanto, las dirigidas a Canadá alcanzaron 14.4 mil mdd, un crecimiento de 17.8%.
Reducir el tiempo de reacción operativo
Ilan Epelbaum recuerda que ese crecimiento ocurre mientras las reglas actuales todavía ofrecen una ventaja significativa a las mercancías que cumplen con el T-MEC. Incluso, la Secretaría de Economía informó en julio que aproximadamente 85% de las exportaciones mexicanas hacia EU mantenían arancel cero al cumplir con las reglas del tratado.
Entonces, el reto no consiste en asumir que todas las mercancías enfrentarán cambios. Principalmente, en identificar qué operaciones serían más sensibles ante una eventual modificación de reglas de origen, requisitos documentales, condiciones de acceso o procedimientos.
Primero, la trazabilidad, que implica conocer dónde se fabrica un producto e identificar dónde fueron producidos o transformados sus componentes. Así como la documentación que respalda ese origen y qué información podría requerirse para acreditar el cumplimiento de las reglas aplicables.
Después, el inventario, pues no se trata necesariamente de acumular más mercancía, sino de entender qué productos tienen mayor dependencia del comercio transfronterizo, cuánto tiempo requiere su reposición y qué alternativas existen en caso de que cambien las condiciones de operación.
Finalmente, aunque el foco de la revisión se encuentra principalmente en México, Estados Unidos y Canadá, la dimensión trilateral sigue siendo relevante. Canadá y México registraron casi 62 mil mdd canadienses de comercio bilateral de mercancías en 2025.
Esa integración hace que la preparación logística no pueda diseñarse pensando únicamente en un cruce o un país. Para empresas que operan regionalmente, la visibilidad debe extenderse a toda la cadena: proveedores, origen, documentación, inventarios, rutas y puntos de entrega.
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