
El Gobierno del Estado de México puso en marcha un programa de chatarrización y renovación de taxis. Con el que busca sacar de circulación unidades antiguas y sustituirlas por vehículos más seguros, modernos y menos contaminantes. La estrategia, coordinada por la Secretaría de Movilidad (Semov), ya se encuentra activa y permite a concesionarios de taxi acceder a apoyos económicos para cambiar autos con más de una década de antigüedad.
De acuerdo con la autoridad estatal, el programa responde a una problemática que se arrastra desde hace años: una flota envejecida que no solo incrementa el riesgo de fallas mecánicas. Sino que también eleva los niveles de contaminación y afecta la calidad del servicio. Por ello, la administración estatal decidió impulsar una renovación gradual, enfocada principalmente en taxis híbridos y eléctricos.
Bonos por chatarrización de taxis
En este contexto, el esquema de apoyos contempla un bono de chatarrización de hasta 80 mil pesos por unidad, siempre que el taxi cumpla con el requisito de antigüedad mínima de diez años y se retire de manera definitiva. A este incentivo se suma un apoyo adicional gestionado a través de Nacional Financiera (Nafin), que otorga 45 mil pesos extra para taxis híbridos y hasta 80 mil pesos para unidades eléctricas. Con esta combinación, algunos concesionarios pueden alcanzar incentivos de hasta 160 mil pesos para adquirir un vehículo nuevo.
Además del apoyo económico, el programa establece reglas claras para evitar irregularidades. Los taxis que ingresan al esquema deben pasar por un proceso formal de chatarrización total. Lo que impide que las unidades vuelvan a circular o se reutilicen de forma informal. Con ello, el gobierno estatal busca cerrar el paso a prácticas que en el pasado permitieron que vehículos fuera de norma regresaran a las calles.

Por otra parte, la Semov abrió la convocatoria a concesionarios de los 125 municipios del Estado de México. Siempre que cuenten con concesión vigente y documentación en regla. El registro se realiza en línea y requiere acreditar la propiedad del taxi, la antigüedad del vehículo y el cumplimiento de obligaciones administrativas. Una vez validada la información, la dependencia emite una cédula que autoriza al concesionario a continuar con el proceso de renovación.
Un punto clave del programa radica en la forma en que se entregan los recursos. Los apoyos no llegan directamente al beneficiario en efectivo, sino que se canalizan a armadoras o distribuidores autorizados. Lo que garantiza que el dinero se utilice exclusivamente para la compra del nuevo taxi. De esta manera, la autoridad pretende evitar desvíos y asegurar que la renovación vehicular se concrete.
La modernización del transporte individual en el Edomex
En términos de impacto, el gobierno estatal apuesta a que la sustitución de taxis antiguos genere beneficios directos para usuarios y operadores. Por un lado, los pasajeros podrían encontrar unidades más cómodas, seguras y con menor nivel de ruido. Por otro, los taxistas tendrían vehículos con menores costos de mantenimiento y mayor eficiencia en consumo de combustible o energía. Lo que puede representar un alivio económico a mediano plazo.
Asimismo, la renovación de la flota se alinea con los objetivos ambientales del estado. La incorporación de taxis híbridos y eléctricos contribuye a reducir emisiones contaminantes. Especialmente en zonas urbanas con alta concentración vehicular. Aunque el cambio no ocurre de forma inmediata, las autoridades consideran que este tipo de programas sienta las bases para una movilidad más sustentable.

No obstante, algunos integrantes del gremio han señalado que, pese a los apoyos, el costo de los vehículos nuevos continúa siendo elevado, sobre todo en el caso de los modelos eléctricos. Aun así, la Semov sostiene que la suma de incentivos estatales y federales representa una oportunidad que no existía en años anteriores. Y que puede marcar una diferencia real para quienes buscan renovar su unidad.
Estrategia para ampliar la movilidad
Cabe destacar que el programa forma parte de una estrategia más amplia en materia de movilidad, que incluye la modernización del transporte público y el fortalecimiento de esquemas de regulación. Desde la visión del gobierno estatal, la chatarrización no solo elimina vehículos obsoletos, sino que también ordena el servicio y mejora la imagen del taxi frente a otras opciones de transporte.
En conclusión, el arranque del programa de chatarrización de taxis en el Estado de México representa un intento por actualizar una flota que durante años operó con rezagos importantes. Aunque el reto persiste, la combinación de apoyos económicos, control administrativo y enfoque ambiental coloca a esta iniciativa como uno de los esfuerzos más relevantes en materia de renovación vehicular en la entidad durante el cierre de 2025.
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