La plataforma de movilidad ya puso en marcha un proyecto en fase de pruebas en Astaná, Kazajistán, donde probará la efectividad de los sistemas de conducción automatizado Nivel 4.
La ciudad de Asia Central servirá como un laboratorio de pruebas a escala real, donde se comprobará la viabilidad técnica del proyecto.
Además de ellos, las empresas buscan medir si el sistema es seguro para emplearse en un modelo de transporte que pueda ser accesible para otros mercados.
La movilidad autónoma tiene el potencial de hacer que el transporte sea más asequible y accesible en las ciudades donde operamos. Al asociarnos con NVIDIA y Pony.ai, queremos comprender, de manera cuidadosa y responsable cómo puede adaptarse esta tecnología a las calles y comunidades de Kazajistán. Y también qué podría significar para pasajeros y conductores en nuestros mercados”, afirmó Arsen Tomsky, CEO y fundador de inDrive.
inDrive le sigue los pasos a los robotaxis de Tesla
Respecto a la colaboración con Pony.ai y NVIDIA, la plataforma informó que cada uno aportará capacidades de desarrollo tecnológico diferentes.
Por ejemplo, Pony.ai prestará sus vehículos autónomos de séptima generación. Los cuales estarán equipados con redundancia operativa ante cualquier falla.
NVIDIA proveerá arquitectura de sensores y procesamiento para garantizar la máxima seguridad en ruta. Al mismo tiempo inDrive gestionará la plataforma y la operación del servicio con los usuarios.
De ser exitoso los robotaxis autónomos podrían convertirse en una realidad para América Latina.
Con este proyecto, inDrive se suma a la tendencia global que empresas como Tesla ya están probando con modelos como Cybercab.
Recientemente, la compañía fundada por Elon Musk añadió 29 nuevas unidades al registro de Texas, elevando a mil 800 el número de robotaxis inscritos para su servicio Drive Tesla.
Poco a poco los modelos de conducción autónoma han adquirido cierta relevancia para las empresas que como inDrive gestionan servicios por aplicación. Sin embargo, aún constituyen un reto importante para los operadores de transporte urbano.
Principalmente en regiones como América Latina, donde su implementación se hace más difícil por el terreno geográfico y la cantidad de tráfico habitual en las principales ciudades.
Sin embargo, empresas como Tesla o inDrive están probando proyectos que en un futuro podrían convertirse en una alternativa de movilidad. Y sustituir, aunque en menor medida, a los operadores humanos.
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