De acuerdo con un informe de KPMG, 48% de ejecutivos del sector automotriz consideran que China desempeñará un papel aún más influyente en el panorama automovilístico global. Específicamente, 48% considera que 6 de los 10 principales OEMs tendrán su sede en China en 2035.
Los ejecutivos consideran que el cambio de sede estaría asociado con las crecientes capacidades del país en electrificación, software e innovación digital. Así como en baterías, electrónica inteligente y servicios habilitados por Inteligencia Artificial (IA), en lugar de solo con hardware tradicional.
Incluso, a medida que el país asiático se vuelve más influyente en los fondos de valor automovilísticos impulsados por la tecnología. De acuerdo con la edición 26 de la Encuesta Global de Ejecutivos Automovilísticos de KPMG International, que entrevistó a 775 ejecutivos.
La expectativa de una presencia china más fuerte se sitúa dentro de un cambio más amplio hacia la creación de valor impulsada por la tecnología en todo el ASPAC. Es decir, la Red de Centros de Ciencia y Tecnología de Asia Pacífico (ASPAC, por sus siglas en inglés).
La tecnología aplicada al sector automotriz cambia lo que valoran los clientes
El informe señala que la creación de valor se está expandiendo más allá del vehículo. Con empresas líderes utilizando sus capacidades para aprovechar oportunidades en almacenamiento de energía, aplicaciones de defensa, servicios conectados y servicios financieros.
Además, la tecnología está cambiando lo que valoran los clientes, cómo se diferencian las empresas y dónde pueden surgir futuros fondos de beneficio. La creciente influencia de China es una de las señales más claras de ese cambio.
Por lo tanto, el éxito dependerá de la capacidad para desplegar tecnología, construir los ecosistemas adecuados y adaptarse a medida que los mercados se divergen. Influyendo en ello que los principales OEMs tendrán su sede en China en 2035.
En este sentido, el software y la tecnología digital se convierten en la fuente definitoria de la competencia automovilística: 51% de los encuestados espera que el software y la tecnología digital se conviertan en la principal fuente de diferenciación competitiva de su empresa para 2035.
Los hallazgos sugieren que los directivos estarían preparándose para una década de disrupciones superpuestas. Ya que 52 % de los encuestados coinciden en que la transformación continua es ahora la norma del sector.
Finalmente, las empresas que se muevan más rápido para traducir la tecnología en valor para el cliente, manteniendo la flexibilidad para responder a través de los mercados, estarán mejor posicionadas para liderar la siguiente fase del sector.
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