
Cuando Lexus llegó a México en 2022, lo hizo con un reto importante: abrirse camino en un mercado dominado por marcas como BMW, Audi o Mercedes-Benz. Firmas que inmediatamente remiten a los vehículos de lujo y la exclusividad.
A poco más de cuatro años de su llegada al país, Lexus, una marca asociada a Toyota Motor Company, ha demostrado que su potencial frente a estas firmas no sólo radica en su selecta oferta de vehículos eléctricos. Sino en su capacidad para entender el lujo y las necesidades del segmento premium.
Inspirados en el Takumi y el Omotenashi, la marca ha construido una identidad. Basada en la maestría artesanal, la hospitalidad para con sus clientes y la filosofía de la mejora continua. Todas, características que han definido por siglos el lujo japonés y que ahora se ven plasmados en la fabricación de vehículos de lujo ultramodernos, pero que rescatan dicha visión.
Más que vender vehículos, Lexus busca ofrecer experiencias a sus clientes. Y esta experiencia no sólo se limita a la compra dentro de la agencia, sino a la conducción y la conexión que los potenciales conductores mantienen con las unidades.
Algo sumamente relevante en un segmento en el que los consumidores buscan con especial interés tecnología, eficiencia, comodidad y experiencias diferenciadas.
Una gama basada en el lujo japonés
Pensando en la exclusividad que los diferencia y los convierte en referencia del segmento de lujo, Lexus comercializa en México una gama de vehículos de lujo integrada por modelos eléctricos.


Entre ellos, destacan UX 300h, un SUV compacto urbano, NX 350h o NX 450h, un híbrido enchufable con alto equipamiento.
También destacan RX 350h, uno de los vehículos más representativos de la marca o sedanes como el ES 300h.
Detrás de esta gama existe una filosofía sustentada en tres principios japoneses. El primero, el Omotenashi, una forma de hospitalidad que busca anticiparse a las necesidades del cliente. En Lexus, incluso, quienes adquieren un vehículo son considerados “invitados” a quienes se les atienden con todas las capacidades de la “casa”.
El segundo principio es Takumi, que representa la maestría artesanal. Cada vehículo incorpora procesos de manufactura donde especialistas altamente capacitados supervisan hasta el más mínimo detalle para garantizar estándares de calidad que distinguen a la marca.
Lexus busca redefinir el segmento premium
A ello se suma Kaizen, la filosofía de mejora continua que caracteriza a la industria japonesa. Que impulsa la evolución constante de sus procesos, tecnologías y servicios.
Esta combinación de hospitalidad, artesanía e innovación responde a una transformación que vive el mercado premium.
Hoy, el lujo ya no se mide únicamente por la potencia del motor o los acabados interiores. Sino en la capacidad de las marcas para ofrecer una experiencia diferenciadora a sus clientes. Además, de vehículos de lujo altamente eficientes.
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