El Gran Premio de la Ciudad de México terminó antes de lo esperado para Aston Martin, ya que Fernando Alonso y Lance Stroll abandonaron la carrera después de completar apenas cinco vueltas. Esto luego de presentar problemas técnicos que impidieron a ambos pilotos continuar en el Autódromo Hermanos Rodríguez.
El español quien arrancó desde la posición 17 y su compañero canadiense desde la 19; sin embargo, los dos perdieron lugares durante la salida, quedaron en las últimas posiciones de la competencia. Alonso cayó hasta el puesto 20, mientras que Stroll pasó al 21.
Después de algunos intentos por avanzar, Aston Martin llamó a ambos pilotos a boxes al final de la tercera vuelta para cambiar sus neumáticos blandos. Por otro juego del mismo compuesto, Alonso regresó a la pista en la posición 21 y Stroll en la 22.
En la quinta vuelta, el equipo informó a Alonso que había aparecido el mismo problema que sufrió durante la clasificación y le pidió regresar a los pits para retirar el automóvil. El asturiano obedeció la instrucción y terminó su participación.
Stroll por otro lado recibió indicaciones para detener su monoplaza al comenzar la sexta vuelta, luego de que el equipo detectara otra anomalía que podía comprometer la batería.
Honda identifica problemas de refrigeración por la altitud del Gran Premio de México
Fernando Alonso ha calificado el abandono como un desenlace frustrante, especialmente porque el equipo había trabajado para solucionar los problemas del fin de semana. El bicampeón explicó que la falla relacionada con el MGU-K volvió a aparecer y le impidió completar la carrera.
Lance Stroll reconoció las dificultades y explicó que detuvo el vehículo para evitar daños en la batería. Ambos expresaron su intención de concentrarse en la siguiente competencia, el Gran Premio de Brasil.
Adrian Newey, responsable de Aston Martin, lamentó el resultado, particularmente porque Alonso había mostrado buen ritmo durante las sesiones previas.
La explicación técnica llegó por parte de Shintaro Orihara, representante de Honda, quien señaló que la gran altitud de la Ciudad de México sometió al sistema de refrigeración del ERS a una carga superior a la prevista. El problema ya había aparecido durante la clasificación y volvió a manifestarse en la carrera.
Honda reconoció que deberá analizar los datos recopilados para desarrollar soluciones de cara a futuras competencias, especialmente pensando en 2027.
Así, Aston Martin dejó México sin que ninguno de sus dos monoplazas pudiera completar la prueba. El equipo tendrá ahora pocos días para revisar las fallas y preparar su participación en Brasil, donde buscará dejar atrás un fin de semana marcado por los problemas de fiabilidad.
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