
El crecimiento acelerado de motocicletas y vehículos particulares está desplazando al transporte público en la Ciudad de México. Y agravando de forma significativa la congestión vial, un problema que ya se ha vuelto estructural en el desarrollo urbano de la capital, alertó la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM).
De acuerdo con la organización, este fenómeno no es aislado ni reciente, sino el resultado de un modelo de movilidad. ue durante décadas ha privilegiado el uso del automóvil por encima del transporte público. Así lo señala un diagnóstico elaborado de manera conjunta por asociaciones civiles, empresas, organizaciones del sector transporte, académicos y especialistas. Documento que fue entregado al Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva y a representantes del Congreso local durante el Primer Foro de Transporte Público y Movilidad.
El análisis se presenta en un momento clave, en medio de la discusión del Plan General de Desarrollo de la Ciudad de México. Bajo el nombre Ejes para la Movilidad, el documento advierte que el uso del transporte privado continúa creciendo de manera acelerada. Actualmente, en la capital circulan alrededor de 6.4 millones de vehículos motorizados, entre automóviles, camiones y motocicletas.

También te puede interesar: Así serán las nuevas líneas del Mexibus en Toluca y Neza
Esta cifra equivale a un vehículo por cada 1.4 habitantes. Si se suman los automotores que ingresan diariamente desde el Estado de México. La zona metropolitana concentra casi el 30 por ciento de todos los vehículos registrados en el país. Una presión adicional para la infraestructura vial de la ciudad.
Vehículos particulares ante el transporte público
Pese a este crecimiento, los especialistas subrayan una contradicción clave: los vehículos privados solo realizan 7.3 millones de los 34.6 millones de viajes diarios que se registran en la capital. En contraste, el transporte público concentra 15.5 millones de viajes al día, de los cuales 11.5 millones se realizan en unidades concesionadas como microbuses, vagonetas y autobuses.
El estudio también pone el foco en los efectos de la congestión vial, que van más allá del tráfico cotidiano. Según la AMTM, este problema impacta directamente en la productividad, la salud pública, la competitividad económica y la calidad de vida de los habitantes. En promedio, los capitalinos pierden más de 150 horas al año atrapados en el tránsito, lo que se traduce en estrés, desgaste físico y pérdida de oportunidades laborales y personales.
La solución del problema del transporte público
Para la asociación, el crecimiento del automóvil y la motocicleta responde a la falta de un sistema de transporte público que se perciba como confiable, integrado y prioritario. A ello se suma una gestión fragmentada de la movilidad, con competencias poco claras, decisiones desarticuladas y responsabilidades mal definidas, lo que ha generado altos costos tanto para la ciudad como para los propios transportistas.
Ante este panorama, la AMTM subrayó que el problema no puede resolverse únicamente con sanciones o mayores exigencias. Consideró indispensable avanzar hacia una política integral de movilidad que incluya acompañamiento técnico, financiero y regulatorio, así como autoridades capaces de planear, coordinar, evaluar y diseñar los sistemas de transporte con base en la experiencia real de los usuarios y la viabilidad económica de los operadores.
Te invitamos a leer más:

