CAHSA inició una transformación interna para fortalecer su negocio de filtración y construir una operación con mayor capacidad para responder a las exigencias del aftermarket. La estrategia contempla el desarrollo de nuevos materiales, la revisión de proveedores, la medición sistemática del desempeño y una coordinación más estrecha entre ingeniería, producción y el área comercial.
El proceso es encabezado por Enrique Flores, quien asumió la gerencia de Operaciones el 11 de mayo de 2026, después de una trayectoria de 18 años dentro de la industria de la filtración. Su incorporación ocurre en un momento en el que la empresa busca consolidar su portafolio de filtros mediante procesos más consistentes, mejores controles y una lectura más precisa de la demanda.
Al recorrer la planta y revisar los productos, Enrique Flores identificó oportunidades de mejora en componentes como el poliuretano y el plisado del papel. El diagnóstico derivó en la búsqueda de nuevos materiales y proveedores capaces de mejorar el desempeño del producto sin sacrificar la calidad ni deteriorar su competitividad en precio.
“Si tú no buscas nuevos desarrollos, te vas quedando atrás. Puedes buscar nuevos desarrollos para mejorar la calidad y también los costos de las materias primas.”
La revisión técnica, sin embargo, no implicará una expansión indiscriminada del catálogo. Flores sostuvo que CAHSA ya cuenta con las aplicaciones necesarias para atender la demanda actual del aftermarket mexicano, por lo que los próximos desarrollos deberán construirse a partir de información comercial y necesidades concretas del mercado.
Esa coordinación representa uno de los principales cambios organizacionales. Ingeniería dejará de desarrollar productos de manera aislada, mientras que el área comercial deberá proporcionar información sobre demanda, aplicaciones, rotación y oportunidades detectadas. El objetivo es que cada nuevo producto responda a una necesidad verificable y que los recursos puedan vincularse con una oportunidad comercial real.
Indicadores y estandarización para sostener el crecimiento
La reorganización operativa de CAHSA incluye alrededor de 20 indicadores distribuidos entre las áreas comercial, ingeniería, mercadotecnia, producción y mantenimiento. La intención no es medir a cada departamento de forma independiente, sino establecer objetivos compartidos que permitan evaluar el desempeño completo de los proyectos.
La medición se acompañará de revisiones periódicas para evitar que los indicadores se conviertan únicamente en registros administrativos. Enrique Flores considera que el seguimiento diario, semanal y mensual será determinante para conocer el avance de la operación y corregir desviaciones antes de que afecten la producción o los resultados comerciales.
Como parte del mismo proceso, CAHSA trabaja en la implementación de un sistema de gestión de calidad. Las preauditorías realizadas muestran, según la gerencia de Operaciones, que la compañía cuenta con la maquinaria, infraestructura y personal calificado para avanzar hacia la certificación internacional.
La certificación también podría ampliar las oportunidades de CAHSA frente a fabricantes de vehículos y compañías que exigen mayor trazabilidad sobre la calidad, la logística y el control de los procesos. Empresas como Nissan, General Motors y Ford están volteando a ver proveedores locales frente a la incertidumbre del mercado global.
Dentro de la planta, el cambio comenzó con herramientas básicas como la metodología 5S, aplicada al orden, la limpieza, la selección y la estandarización. La revisión abarca el flujo completo, desde la recepción de materiales hasta la entrega del producto y el tratamiento de solicitudes de los clientes. La nueva etapa convertirá esta disciplina operativa en la principal ventaja para sostener el crecimiento.
“CAHSA ya es una institución de 45 años, pero vamos a hacer todo lo necesario para retomar la confianza en la marca y consolidar nuestro futuro.”

