Pese a que la industria automotriz continúa siendo referente de desarrollo y tecnología, su futuro inmediato enfrenta retos relacionados con el aumento de costos de transporte y logística. De acuerdo con el más reciente estudio de Soy Logístico, denominado “4 Estudio Nacional de Indicadores Logísticos”, el sector automotor es punta de lanza en ciertos indicadores como fill rate, pero adolece en los de rotación de personal y costos de transporte. Entre 2023 y 2025, los costos de transporte en el sector automotor representaron entre el 6% y el 10% de las ventas totales, mientras que el costo logístico pasó de 13% a 18%.

Eric Porras, director del Global Executive MBA de EGADE Business School, señaló en entrevista con Factor Automotor que, si bien la industria automotriz es un sector “maduro” en términos operativos y de tecnología, debe replantearse la forma en cómo aborda y toma las riendas de su propia logística, adoptando nuevas tecnologías más ágiles en transporte, digitalización y automatización bajo la premisa de que un mejor servicio no implica mayores costos.

El estudio midió el desempeño de 160 empresas a través de indicadores como fill rate, rotación anual de inventario, huella de carbono, costo de nómina logística, ocupación de almacenes y costos logísticos globales, delineando el panorama competitivo actual.

“Vimos un aumento importante del costo de transporte del último año. Pasó del 6% al 10% y el costo logístico total pasó del 13% al 18% en esta industria.”

Aumentan costos logísticos para el sector automotor

En el caso del sector automotriz, la logística siempre ha sido una disciplina de precisión, pues un retraso puede detener la producción y generar pérdidas millonarias. Por ello, el sector se ha caracterizado por mantener altos estándares de fill rate con entregas completadas arriba del 96%, muy cercano al ideal del 99%.

Sin embargo, mantener esos niveles de servicio resulta hoy más caro debido al incremento de 4 puntos porcentuales en el costo de transporte durante los últimos dos años, un factor fuertemente influido por el precio de los combustibles fósiles y la complejidad de las autopartes que cruzan la frontera.

18% Costo logístico total respecto a las ventas del sector automotor, un incremento de 5 puntos porcentuales entre 2023 y 2025.
Logística y cadena de suministro automotriz Tecnología y automatización en plantas

De no tomarse medidas correctivas como la adopción de vehículos eléctricos y tecnologías limpias, este aumento en los costos de transportación podría impactar de manera directa en la competitividad internacional de las armadoras establecidas en el país.

La llegada masiva de fabricantes asiáticos, con precios más agresivos y estructuras de costos altamente eficientes, ha modificado el equilibrio competitivo, obligando a que la logística deje de ser un simple soporte para convertirse en una herramienta estratégica indispensable.

Reducir tiempos, optimizar rutas, controlar inventarios y mejorar la trazabilidad ya no representan únicamente ventajas operativas, sino factores determinantes de eficiencia y permanencia en el mercado.

El futuro de la logística es digital y resiliente

Eric Porras enfatiza que el futuro de la industria estará marcado por la tecnología y la digitalización. Herramientas como inteligencia artificial, torres de control, WMS, automatización, robótica y análisis avanzado de datos permiten reducir costos hasta un 40% en almacenes y generar ahorros operativos de entre 20% y 30%.

Mirando hacia los próximos años, el principal reto será desarrollar cadenas de suministro verdaderamente resilientes, logrando una visibilidad de punta a punta desde los proveedores de materias primas hasta el cliente final mediante plataformas integradas en tiempo real.

“El futuro de la cadena de suministro estará en su capacidad para anticipar riesgos, adaptarse a la incertidumbre y mantener la continuidad operativa.”

Las empresas deberán diversificar proveedores, fortalecer estrategias de mitigación de riesgos y preparar redes capaces de responder de inmediato ante interrupciones derivadas de conflictos comerciales, cambios regulatorios o fenómenos climáticos.

En este nuevo entorno operativo, la eficiencia logística dejará de medirse únicamente por la velocidad del traslado de mercancías, consolidando su verdadero valor en la flexibilidad y la agilidad de respuesta.

La adaptación tecnológica y la planeación estratégica definirán cuáles armadoras logran consolidar su liderazgo frente a las presiones de costos en el mercado global.