Bajaj fortalece posventa con refacciones, servicio y una red más cercana al motociclista
Bajaj refuerza su estrategia de posventa con servicios accesibles, mayor disponibilidad de refacciones, capacitación técnica y una red nacional que busca elevar la fidelidad de sus usuarios.
La estrategia de crecimiento de Bajaj en México ya no se concentra en colocar motocicletas nuevas. La marca, a través de Motodrive, busca fortalecer la relación con los usuarios después de la compra mediante una estrategia de posventa enfocada en accesibilidad, disponibilidad de refacciones, servicio técnico y experiencia del cliente.
Víctor Borrego, gerente de Marketing and Growth del área de Posventa, explicó que la compañía trabaja para cubrir el ciclo completo del motociclista. Entonces, la relación con el consumidor comienza realmente cuando adquiere la unidad, porque a partir de ese momento necesita respaldo, mantenimiento, refacciones y atención especializada.
“Tenemos que fortalecer mucho la experiencia del usuario, desde la parte digital hasta la física”, señaló. Bajo esta visión, Bajaj impulsa programas para acompañar al propietario durante los primeros servicios y facilitar el acceso a refacciones.
Uno de los principales componentes de la estrategia consiste en ofrecer los primeros tres servicios con mano de obra sin costo. De acuerdo con el directivo, los insumos de estos mantenimientos se mantienen por debajo de los 600 pesos, una medida que la empresa utiliza para reducir las barreras de entrada a la posventa y fomentar que el cliente mantenga su motocicleta dentro de la red autorizada.
La compañía sostiene esta política como una estrategia propia y no como un costo trasladado al distribuidor. Borrego destacó que Motodrive absorbe el esfuerzo económico con la intención de generar confianza alrededor del producto y de sus refacciones.
La decisión también responde al crecimiento que Bajaj ha registrado en México durante los últimos años. Modelos como la Pulsar N250 han ganado presencia en el mercado y, ante una base de usuarios más amplia, la marca busca que la relación continúe después de la venta. “Queremos cuidarlos más, darles mejores programas y más accesibilidad”, destacó el ejecutivo.
La accesibilidad también se extiende a los puntos de atención. Actualmente, Bajaj cuenta con alrededor de 300 distribuidores, 600 centros de servicio y unas 600 refaccionarias. La estrategia contempla ampliar esta infraestructura durante este año para acercar los servicios y las piezas a más motociclistas.
“Tenemos que fortalecer mucho la experiencia del usuario, desde la parte digital hasta la física”
Servicio accesible para construir fidelidad
Además, la compañía trabaja con centros de servicio autorizados que cumplen determinados requisitos de capacitación y operación. En cuanto a las refacciones, Bajaj utiliza una etiqueta rosa con elementos de seguridad, hologramas y códigos QR que permiten al consumidor verificar las piezas genuinas.
A esta red física se suma bajajservicio.com, plataforma que permite consultar precios y programar citas. El objetivo consiste en reducir tiempos de espera y evitar que el motociclista llegue a un taller sin disponibilidad para atender su unidad.
La disponibilidad de componentes representa otro de los puntos centrales de la estrategia. Bajaj importa sus refacciones desde India y actualmente opera con dos principales Centros de distribución (Cedis) ubicados en Toluca y Guadalajara, y otros centros regionales vinculados con distribuidores autorizados.
Borrego señaló que la empresa mantiene un nivel de inventario de entre 94 y 96% de las piezas listas para distribuir. Además, los tiempos de llegada de los pedidos desde India se redujeron de seis meses a tres o cuatro meses. La compañía realiza pedidos de manera semanal para mantener el inventario y atender la demanda de su red.
Cabe mencionar que ya analizan la posibilidad de incorporar un tercer Cedis durante 2027 en la región Sur del país. La expansión responde tanto al crecimiento de la demanda como a las características del mercado regional. Para Bajaj, los modelos y cilindradas que comercializa tienen una oportunidad particular en el sur, por lo que busca mejorar la cobertura logística en esa zona.
En paralelo, la marca trabaja en una posible fabricación local de algunas piezas. Aunque el proyecto todavía se encuentra en desarrollo, la idea consiste en reducir todavía más los tiempos de suministro, y eventualmente alcanzar entregas de componentes en unos 15 días.
Refacciones y técnicos, piezas clave de la posventa
“Queremos cuidarlos más, darles mejores programas y más accesibilidad”
La profesionalización de los técnicos completa esta estrategia. Bajaj mantiene diferentes niveles de capacitación para su red y organiza MasterMec, un concurso anual que reconoce las habilidades de sus especialistas.
El programa comienza con competencias municipales y estatales hasta llegar a una etapa nacional. Los mejores técnicos pueden incluso viajar a India para competir con especialistas de otros países. La empresa también entrega herramientas, motocicletas y otros incentivos para fortalecer la permanencia y preparación de los técnicos.
Para Borrego, esta formación tiene un impacto directo en la experiencia del cliente, porque el técnico representa una de las principales líneas de contacto entre el usuario y la marca.
En cuanto a los tiempos de atención, un mantenimiento puede tomar alrededor de 40 minutos, aunque los modelos con carenado pueden requerir entre una hora y una hora con diez minutos. La meta consiste en que, dependiendo del trabajo requerido, el usuario pueda recuperar su motocicleta dentro de las siguientes 24 horas.
Con esta estrategia, Bajaj busca que la posventa deje de representar únicamente una obligación después de la venta y se convierta en un elemento permanente de la relación con el motociclista. Refacciones disponibles, técnicos capacitados, herramientas digitales y una red más extensa forman parte de un mismo objetivo: mantener al usuario cerca de la marca durante todo el ciclo de vida de su motocicleta.






















































